Pico está más ilusionado que sus progenitores......El no está asustado y confía ciegamente en La Roja....
jueves, julio 08, 2010
PICO, CON ESPAÑA........PODEMOS!!!!!!!!
NOS QUEDA UN PARTIDO.....
Ahora si que estoy nervioso......y me acabo de enterar, de que el pulpo Paul ha elegido la urna de Holanda,...pero eso no puede ser verdad!!!!!, ya que los pulpos son gallegos y seguro que lo ha hecho para despistar...
PODEMOS!!!!!!!
miércoles, junio 30, 2010
ESTARÉ DE VACACIONES......
NO PODRÉ ACTUALIZAR TODOS LOS DÍAS....PERO EN CUANTO PUEDA SE ACTUALIZARÁ.
PICO NO SABE DÓNDE SE VA.....QUIZÁS, VAYA AL QUINTO PINO.
PASAMOS A CUARTOS!!!!!
PICO TIENE UN AMIGO PORTUGUÉS, PERO AYER NO PUDO SER..... UNO TENÍA QUE QUEDAR FUERA.
PERO ESPERO QUE SIGAMOS....Y NOS QUEDEN FUERZAS PARA CUARTOS.
VAMOS ESPAÑA !!!!! TENÉIS QUE EVITAR QUE SE CUMPLA LO QUE NOS DICE FORGES.
lunes, junio 28, 2010
miércoles, junio 23, 2010
BALLENAS PARA TODOS
Y NO SOLAMENTE PARA NORUEGA, ISLANDIA Y JAPÓN.....
FIRMA Y SALVA A LAS BALLENAS:
martes, junio 22, 2010
El Blog "LA SOMBRA DE AZNAR" ha vuelto
Desde el 19 de octubre de 2009 este blog estaba "CERRADO", pero la crispación ha hecho, ante mi grata sorpresa, cuando he pinchado esta tarde el enlace de mi blog "política 2", que su autor vuelva a escribir e informarnos.....
viernes, junio 18, 2010
jueves, junio 17, 2010
martes, junio 15, 2010
Nuevos conciertos en La Blogotheque
Desde Barcelona Polock, Mujeres y Delafe y las Flores Azules
Mujeres (Barcelone) | A 'BlackXS Live Sound' Take Away Show from La Blogotheque on Vimeo.
Gracias a La Blogotheque
Mujeres (Barcelone) | A 'BlackXS Live Sound' Take Away Show from La Blogotheque on Vimeo.
Gracias a La Blogotheque
domingo, junio 13, 2010
LA CRISIS EN ESPAÑA
Fantástico artículo que se publica, hoy, en El País, de Phil Bennett sobre lo que ha sido este país y lo que será en su futuro.
Lo más alucinante es que no había que estudiar económicas para ver lo que iba a ocurrir en este país de "nuevos ricos" y "empresarios avaros" que solo piensan en sus beneficios y como hacerse cada vez más ricos y como pagar menos a la Hacienda Pública.
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Retrato/pais/crisis/elpepusocdmg/20100613elpdmgrep_1/Tes
Hasta hace unos años, el rasgo más característico de Villacañas eran sus silos. Generaciones de agricultores pobres vivían en unos búnkeres subterráneos, en muchos casos excavados con herramientas de mano en el suelo calcáreo de La Mancha. Los silos eran baratos y ofrecían calor en invierno y fresco en verano. En los años cincuenta del siglo pasado seguía habiendo centenares en uso, pero hoy existen pocos visibles. El motivo es que, de la noche a la mañana, Villacañas se enriqueció de manera asombrosa. La gente se compró pisos en Madrid, casas en la playa, y construyó nuevas viviendas sobre las cuevas de sus antepasados.
La opulencia llegó a través de una industria cuya audacia y simplicidad estaba a la altura de los silos: Villacañas fabrica puertas. No unas cuantas, sino 11 millones de puertas en 2006, más del 60% del mercado nacional en pleno apogeo de la construcción. Las ventas aportaban a este pueblo de 10.000 habitantes ingresos de más de 600 millones de euros al año. El sector proporcionaba 5.000 puestos de trabajo bien remunerados, daba empleo a familias enteras en turnos que cubrían los siete días de la semana e hizo que chicos de 16 años abandonaran el colegio, deseosos de poder comprarse un Audi nuevo para cruzar a toda velocidad el primer y único semáforo de Villacañas.
Como es natural, la crisis amenaza con dejar todo esto en chatarra. En una mañana reciente de domingo, Raimundo García caminaba por la nave silenciosa de la fábrica de Puertas Visel, de la que es director general. Hijo de un carnicero local, estudió Económicas en la Universidad de Chicago y luego regresó para convertir Visel en una empresa de enormes beneficios. En 2007, la empresa fabricó casi un millón de puertas y tenía 830 empleados. Hoy, la fábrica cuenta con 320 trabajadores y sólo funciona cuatro días a la semana. Como casi la mitad de las 10 empresas de puertas que sobreviven en la región, está en suspensión de pagos y corre peligro de desaparecer. "Mi gran pena es que no nos reorganizáramos antes de la crisis", dice García. "Ahora podríamos tirar todo esto a la basura".
Villacañas quizá tenga que soportar ya siempre la etiqueta de Ícaro -voló demasiado alto, sus alas se fundieron y cayó-, si no fuera porque lo que sucede aquí hoy parece tan significativo como su edad de oro. Como en otros lugares de España, los habitantes de Villacañas se hacen preguntas fundamentales sobre su comunidad y su país, a menudo con angustia, ira y frustración: ¿qué nos ha pasado?, ¿quién tiene la culpa?, ¿qué va a ocurrir ahora?, ¿cómo va a ser nuestro futuro y cuánto podemos controlar?
Llegué a España a finales de mayo, procedente de Estados Unidos, con preguntas similares. En Estados Unidos, la crisis económica ha suscitado un debate sobre el papel del Estado, sobre la justicia y la responsabilidad, sobre los valores sociales y la identidad. ¿En qué está cambiando España por culpa de la crisis económica más compleja desde su transición a la democracia? ¿Por qué un 20% de desempleo no ha desencadenado un conflicto social? ¿Cómo están preparando los líderes del país la salida?
Sea justo o no, los mercados mundiales y los medios de comunicación tienden a dividir el mundo en dos categorías: los países que tienen problemas y los que son problemas. Y hoy consideran que España es un problema. Una consecuencia de ello es que los titulares nacionales desatan temblores por todo el sistema, como ocurre casi a diario desde principios de mayo. Otra, quizá más útil, es que empuja a ver cada parte concreta de la crisis como un elemento relacionado con los demás.
En un análisis publicado al día siguiente de mi llegada, uno de esos titulares que sacuden el sistema: el Fondo Monetario Internacional lo hacía con este breve párrafo: "La economía de España necesita reformas exhaustivas y de largo alcance. Los retos son graves: un mercado de trabajo disfuncional, el estallido de la burbuja inmobiliaria, un gran déficit fiscal, un sector privado y una deuda externa que pesan mucho, un crecimiento de la productividad anémico, una competitividad débil y un sector bancario con bolsas de debilidad". El país necesita una "estrategia integral", decía, y "hay que hacerlo cuanto antes".
No he hablado con una sola persona, dentro o fuera del Gobierno, que esté fundamentalmente en desacuerdo con este análisis. Es un caso poco frecuente de consenso. En casi todo lo demás, España ofrece la imagen de unos responsables políticos profundamente divididos. Existe la obsesión de restaurar la confianza de los extranjeros en el país. Pero impresiona todavía más la falta de confianza de los propios españoles en sus dirigentes y sus instituciones.
Es lo que sucede en Villacañas. El joven alcalde del pueblo, Santiago García Aranda, me recibió en su despacho, que da a la modesta plaza de España, con ocho sucursales de bancos herencia de la época de apogeo y filas de parados cada mañana ante la oficina de empleo. García Aranda, del PSOE, observa el debate político actual con abierto desprecio.
"La intensidad de la crisis que estamos viviendo no es de hoy. La estamos viviendo de forma brutal desde 2008. Este pueblo habla de la crisis desde 2008. El país, no", dice. "Todos, incluyendo la prensa, están obsesionados con las elecciones y no con el futuro del país. No es sólo Zapatero quien no está comunicando bien. Las universidades, los medios de comunicación, también nos han fallado".
Los costes humanos de la crisis ya son graves, dice. Durante el boom, Villacañas tenía una de las mayores tasas de abandono escolar del país. "Hay en Villacañas personas de 40 años que habían trabajado desde los 16", explica García Aranda. "Y ahora ya no trabajan y carecen por completo de las cualificaciones profesionales y humanas y de los instrumentos de adaptación para salir adelante".
El alcalde, cuya madre tenía un puesto de periódicos en el pueblo, y que trabajó a tiempo parcial en el sector de las puertas cuando era estudiante, dice que también se daba el fenómeno opuesto: por primera vez, muchos padres de Villacañas habían podido enviar a sus hijos a estudiar, como él, a obtener títulos universitarios. Y me contó esta historia:
"Hace dos semanas tuve a un padre exactamente donde tú estás sentado. Su esposa y él están en paro. Sus dos hijos están estudiando en la universidad: la hija, ciencias veterinarias, y el hijo, aeronáutica. Y el padre tenía que decidir a cuál de sus dos hijos le debe permitir continuar sus estudios. Y se decidió por su hija porque le faltaba solo su último año. Así que sacó a su hijo". Al alcalde se le empañaban los ojos. "Ojalá pudiera poner a los que toman las decisiones en el pellejo de ese padre", dijo.
Durante el periodo de prosperidad -parte de una transformación general que el embajador de España en Estados Unidos llamó hace poco "los mejores años de nuestra historia colectiva de los últimos cinco siglos"-, lo extraordinario se convirtió en corriente. Como consecuencia, hoy es normal oír a la gente sorprenderse e indignarse por la crisis económica actual, algo que ha sucedido muchas veces en muchos países, y, en cambio, calificar el asombroso ciclo de cambios anterior como completamente normal.
Economistas de todo el espectro político dicen que los dos periodos están unidos. La historia se resume así: más de 10 años de préstamos baratos de Europa ayudaron a alimentar un fantástico aumento del gasto y las inversiones. España construyó un ferrocarril y unas carreteras de primera categoría y llevó a cabo proyectos turísticos. Construyó más viviendas nuevas que Alemania, Francia e Italia juntas... y vio cómo se duplicaban los precios de las casas. El gasto de consumo se incrementó dos veces más que la media europea durante esa década, y los salarios subieron un 30%. Cinco millones de inmigrantes nuevos se incorporaron al mercado laboral. En una especie de maquinaria en movimiento perpetuo, se necesitaba a los inmigrantes para que construyeran casas para sí mismos.
"Cuando la economía va bien, España crea más empleo que ningún otro país", dice Joaquín Arango, director del programa de Migraciones Internacionales y Ciudadanía en el Instituto Universitario Ortega y Gasset. "Cuando la economía va mal, España destruye más empleo que ningún otro".
A finales de 2009, la deuda exterior total de España era de 1,735 billones de euros, equivalente al 170% del PIB. La banca privada, que evitó los peores excesos de la crisis financiera de 2008, posee en la actualidad aproximadamente la mitad de las viviendas vacías españolas. El Gobierno, mientras tanto, aumentó el gasto público un 7,7% anual a partir de 2005. Esto, unido al descenso de los ingresos, convirtió el superávit presupuestario de 2007 en un déficit del 11%. Más de cuatro millones de trabajadores perdieron su empleo; la tasa de paro española, del 20%, es más del doble de la tasa media en Europa. Las prestaciones de desempleo, las más generosas de Europa, cuestan al Estado otros 32.000 millones de euros al año.
Cuando estalló la crisis crediticia griega en abril, las preocupantes cifras de España se volvieron tan imposibles de ocultar como los bosques petrificados de grúas que vigilan las entradas a tantas ciudades.
Los economistas en España suelen destacar los factores internos para describir la anatomía de la crisis y justificar los cambios estructurales que dicen que son necesarios. "La hora de la verdad llegará cuando nos demos cuenta de que las principales causas de la crisis son internas", dice César Molinas, director de la consultora Multa Paucis, que ha ocupado varios cargos económicos en el Gobierno español.
Las autoridades y otros políticos, por el contrario, tienden a prestar más atención a las raíces internacionales. Para el Gobierno de Zapatero, esa respuesta parece ser casi un reflejo. Cuando le pregunté a Elena Salgado, la animosa y elegante vicepresidenta económica, sobre los obstáculos al crecimiento de la economía, lo primero que dijo fue: "A nosotros nos está penalizando el desconocimiento internacional de dos cuestiones importantes...", y emprendió una explicación del estado constitucional de las comunidades autónomas y la solidez de las cajas de ahorro. Al final acabó diciendo que, cuando se completen la reestructuración de las cajas y la reforma del mercado laboral, "habremos puesto las bases para recuperar nuestro crecimiento potencial, que en España es alto".
La decisión entre buscar las claves de la recuperación económica dentro o buscarlas fuera puede reflejar las diferencias sobre la urgencia y la dimensión de las reformas estructurales necesarias para conseguirlo. En cualquiera de los dos casos, muchos economistas se han vuelto pesimistas sobre las perspectivas de crecimiento. Después de contraerse un 3,9% en 2009, la economía española será la única del G-20 que no va a crecer en 2010. El Gobierno ha reducido sus proyecciones de crecimiento para 2011 al 1,8%; la agencia de calificaciones Fitch las sitúa a un nivel aún más bajo. Molinas y otros creen que la recuperación será en "L", más parecida a la de Japón en los últimos 20 años que a la de Estados Unidos.
"El mayor riesgo es que en 2013-2015 la renta per cápita vuelva a ser la que era hace 10 años", dice Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales. "Va a ser una economía más delgada con peligro de anorexia".
Fernando Ballabriga, director del departamento de economía en la Escuela de Negocios ESADE, también ve un "horizonte de estancamiento". "Lo que es más preocupante no es la crisis inmediata, sino el estancamiento a largo plazo", asegura. "Es muy importante que la solución sea un paquete. Yo estoy convencido de que hay que hacer todo a la vez. Que la política esté o no preparada para eso, es la gran pregunta".
"Todo a la vez" significa llevar a cabo reformas estructurales, además de medidas de austeridad. Incluye una reforma laboral que cree flexibilidad salarial y más igualdad para el 30% de trabajadores con contratos temporales; la reforma de las cajas de ahorros, que albergan el 50% de los depósitos, consolidar su número y proporcionar los medios para la recapitalización; crear una financiación pública sostenible; ocuparse de una población mayor cada vez más numerosa; impulsar la productividad, que se redujo bruscamente durante los últimos 10 años.
Rodrigo Rato, ex ministro de Economía y ex director del FMI, que este año ha sido nombrado presidente de Caja Madrid, me dijo que "lo que tiene que hacer España es tomar decisiones sobre su política tanto macroeconómica como microeconómica, y explicarlas a la gente. Esas decisiones son difíciles. Lo importante es que las decisiones no sólo resuelvan nuestros problemas inmediatos, sino que introduzcan correcciones en la forma de abordar nuestros problemas a largo plazo".
Rato confía en que la reforma de las cajas va a seguir adelante. "Estoy seguro de que de aquí a dos o tres años tendremos menos cajas en activo, mayores y más capitalizadas".
Pero ninguna medida es por sí sola una contraseña mágica para salir de la crisis. La reforma del mercado laboral, por ejemplo, no es un medio para crear nuevos puestos de trabajo. Y algunos de los mecanismos que los Gobiernos utilizaban en el pasado para restablecer la competitividad -como las seis devaluaciones de la peseta entre 1977 y 1997- desaparecieron con la creación de la eurozona, lo cual supone una presión añadida para la unión monetaria y España.
Javier Vallés, principal asesor económico de Zapatero, dice que en estas circunstancias no existen buenos modelos que España pueda imitar. "Entre los economistas suelen hacer papers con economías de laboratorio", explica. "España es un ejemplo real de una economía que va a ser estudiada en los próximos cinco años. Ahora es el momento de la consolidación fiscal y un ajuste que marque el crecimiento de la próxima década. Las decisiones que estamos tomando ahora tendrán impacto en los próximos 10 o 20 años".
Para Salgado, la eurozona realza la "dicotomía" entre austeridad y crecimiento. "El problema es que nosotros tenemos que financiar nuestro déficit en los mercados y no estamos en la situación de Estados Unidos ni estamos en la situación de los países de fuera del euro, que, aunque no hagan una devaluación, pueden ver cómo su moneda se deprecia, en términos relativos, y eso les origina una ventaja competitiva", dice. "Nosotros estamos en una zona económica que está ligada a una moneda y, por tanto, las herramientas que tuvimos en los años noventa ya no las tenemos. Entonces, claro, siendo verdad que debiéramos hacer más por el crecimiento, lo cierto es que, día a día... los mercados en este momento están primando más la austeridad en el gasto".
"Es cierto que la confianza es muy difícil de construir y muy fácil de perder. Así que vamos a pagar un precio por la pérdida de confianza", dice Rato. "Algunos de nuestros problemas deben resolverse al nivel del euro. Seamos francos: no sólo hay falta de confianza en España, sino falta de confianza en el sistema del euro y en su capacidad de resolver sus propios problemas. Y ahí creo que necesitamos una definición clara de lo que debe ser una política fiscal del euro. Algo que en estos momentos está faltando".
En España es frecuente comparar a los políticos, y de forma desfavorable, con el sector empresarial del país. España posee un plantel de grandes compañías de categoría internacional: Banco Santander, BBVA, Telefónica, Ferrovial, Iberdrola, FCC, ACS y otras. Cuenta con tres de las mejores escuelas de negocios del mundo. La inversión en energías renovables le ha dado fama internacional por parques eólicos como el que está cerca de la universidad de mi hija en Pensilvania, operado por Gamesa, que ha obtenido millones de dólares de los fondos de estímulo en Estados Unidos.
Por el contrario, los dirigentes políticos españoles son objeto de críticas feroces por parte de la opinión pública. Las informaciones constantes sobre la corrupción política, la incomprensible alergia -curada hace muy poco- del Gobierno de Zapatero a la palabra "crisis", el ferviente empeño de la oposición en buscar ventajas electorales a costa del consenso, han acabado con la fe en que las autoridades puedan conducir al país hacia la recuperación.
"Las soluciones requieren o un gran consenso o un Gobierno fuerte. Y no tenemos ninguno de los dos", dice Fernando Fernández, profesor de economía en la IE Business School. Añade: "Que tenemos un problema de competencia profesional en la clase política, es objetivamente cierto... Nunca hemos tenido un Gobierno más débil, nunca en la historia de España".
Gran parte del problema de credibilidad del Gobierno al hablar de economía tiene que ver con que todavía hoy no ha ofrecido una visión clara y global del camino que tiene España por delante. Y la montaña rusa del último mes no ha ayudado. Zapatero no ha explicado del todo por qué declaró el 5 de mayo que la economía no necesitaba un ajuste "drástico" y a continuación anunció ajustes drásticos e "imprescindibles" una semana después.
De hecho, los miembros del Gobierno siguen dando la impresión de que su fe en la austeridad es resultado de una conversión obligada. Salgado dice que el Gobierno cree, como proclamó Zapatero el año pasado, que la salida de la crisis "será social, o no será". Al preguntarle si el gasto social actual es sostenible, contesta, con brevedad, que "es sostenible porque según nuestras prioridades lo hemos puesto en el máximo lugar".
"Nosotros estamos resistiendo lo máximo posible antes de afectar a ninguna partida del gasto social. Ahora hemos tenido que afectar mínimamente a un 0,5% del gasto social, pero queremos quedarnos ahí", añade.
La endeble convicción del Gobierno parece corresponderse con el celoso oportunismo de la oposición. Me entrevisté con Mariano Rajoy en su despacho de la planta alta de la sede del Partido Popular en la calle de Génova. Con amabilidad y después de apartar su cigarro, Rajoy se lanzó a enumerar las diferencias entre su estrategia para la economía y la de Zapatero con el fervor de un fiscal que sabe que él también está siendo sometido a juicio.
En el fondo, dice Rajoy, "el problema del Gobierno no es su posición, sino su inacción". Y en el fondo, cada vez más, parece que el plan económico de Rajoy consiste en apartar a Zapatero del poder.
"Nosotros pensamos que el principal factor de desconfianza que hay en este momento en la economía española es el Gobierno", dice. "El principal, por encima de cualquier dato objetivo o económico".
Rajoy explica por qué votó en el Parlamento contra las medidas de austeridad del Gobierno no sólo por las medidas en sí, sino como parte de una estrategia para obligar a que se presente una moción de confianza. Las encuestas dan al Partido Popular suficiente apoyo para lograr la mayoría absoluta. Algunos analistas políticos dicen que una gran derrota del PSOE en las elecciones catalanas de otoño pondría en peligro los dos años que le quedan a Zapatero en su puesto.
Pero las cifras de la opinión pública también contienen trampas para la oposición. Los votantes han perdido la confianza en todos los líderes. Y, como prueba del ansia de soluciones que tienen, una gran mayoría insta a la oposición a apoyar las medidas económicas del Gobierno, aunque dichas medidas sean impopulares. Rajoy se ha negado.
Algunos teóricos alegan que, como ocurre en la economía, la política española sufre unos profundos desequilibrios estructurales, que van desde la promoción interna en los partidos hasta la relación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. Las comunidades representan el 57% del gasto público. Más de la mitad de los casi tres millones de funcionarios públicos trabaja para los Gobiernos regionales, muchos en una red burocrática opaca (685 entidades autónomas solo en Cataluña). Los intereses políticos regionales desempeñan un papel crucial en las cajas de ahorros.
"La crisis deja al descubierto los límites de las relaciones entre el Gobierno central y las autonomías", dice Joan Subirats, catedrático de ciencia política en la Universidad Autónoma de Barcelona. "No hay entrenamiento para gobernar el país colectivamente". Menciona, como un ejemplo positivo, la cooperación entre las autoridades centrales y regionales en el asunto de la gripe porcina. La situación económica requiere algo más.
"Esta no es una crisis, es un cambio trascendental", dice. "El país no puede ser el mismo".
Es de destacar que el electorado no está tan polarizado como los políticos, dice Jordi Capo, politólogo y especialista en votaciones en la Universitat de Barcelona. Ese puede ser un factor que contribuye a la paz social pese a la escasez de recursos, la incertidumbre sobre el futuro y las frustraciones de la vida cotidiana. Quizá llegue el estallido social -algunos afirman que la tardanza del Gobierno en abordar la crisis puede hacer que el estallido sea todavía más explosivo-, pero, por ahora, cualquier agitación está soterrada.
Para un estadounidense, sobre todo, el caso de los inmigrantes parece especialmente revelador. Los inmigrantes constituyen más o menos el mismo porcentaje de la población en España y en Estados Unidos. En España, que ha tenido una mayor entrada de extranjeros que ningún otro país europeo salvo Irlanda, donde se calcula que el 20% de todos los recién nacidos son de madre extranjera y el desempleo entre los inmigrantes es al menos un 30% superior al de los españoles, no hay un Arizona, no hay indignación nacional sobre quién tiene derecho y quién no tiene derecho a estar.
"En España, a pesar de todo, no ha habido rechazo y hostilidad, no ha habido partidos xenófobos", dice Joaquín Arango. Ahora bien, añade, el país tendrá que reabsorber a un millón de inmigrantes desempleados en la economía, sobre todo porque la mayoría parece dispuesta a quedarse. Y, a largo plazo, debe resolver cómo seguir atrayendo a nuevos inmigrantes.
"Hay que reflexionar sobre el futuro. No va a ser igual", dice. "La economía tiene que cambiar y volverse más productiva. Va a necesitar un nuevo tipo de inmigrante".
El 29 de abril -13 días antes de que Zapatero anunciara el primer gran paquete de austeridad del Gobierno-, Raimundo García habló en una nave de su fábrica de Villacañas y anunció un último esfuerzo para salvar Puertas Visel. Trescientos empleados, incluido él, votaron a favor de reducirse el salario a un máximo de 900 euros al mes y prestar el resto a la empresa durante los próximos ocho años para que pueda pagar su deuda, además de ganar tiempo para elaborar una estrategia a largo plazo que le permita sobrevivir.
"En cierto modo, están votando conservar sus puestos de trabajo", dijo García más tarde. "Mi preocupación es que no se cierren las fábricas para no perder nuestro tejido industrial".
La industria de las puertas en Villacañas tiene un padre fundador -Abilio Cuesta, un carpintero que abrió el primer taller en los años setenta- y un momento en el que los residentes dicen que vieron el principio del fin: el 5 de enero de 2008, cuando circularon las noticias de los primeros despidos. A lo largo de los dos años siguientes se evaporaron 3.000 de los 5.000 puestos de trabajo locales. Fue un derrumbe monumental. Desaparecieron los sueldos iniciales de hasta 40.000 euros anuales y los puestos de director comercial que llevaban a casa hasta 300.000. En otra época, Puertas Mavisa patrocinaba a un equipo en la Vuelta a España. Hoy, en la puerta de su fábrica cuelga un cartel: "Liquidación de maquinarias por cierre".
A pesar de su éxito, García dice que la industria local no supo adaptarse. Algunas empresas llevaron a cabo transacciones con dinero negro. No supieron modificar su estilo de puertas para responder a nuevas demandas. Y el 95% de sus ventas se hacían en el mercado interior. Dice que el Gobierno ahora debería ayudar al sector a consolidarse. "Lo que están haciendo con las cajas de ahorros tienen que hacerlo con nosotros", afirma. "Pero predico en el desierto".
Era inevitable que la velocidad de transformación de Villacañas tuviera consecuencias positivas y negativas. Creó riqueza y oportunidades de mejorar. También atrajo las drogas y provocó un elevado índice de abandono escolar. Desechó una cultura conservadora y rural para adoptar otra más moderna, urbana y materialista. García dice, riéndose, que ha visto cómo el pueblo pasaba de ser un lugar en el que "se iba a la iglesia" a otro en el que "se va al banco, también para confesar".
Desde su elección en 2007, el alcalde García Aranda ha contratado a asesores económicos y ha obtenido una subvención del Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización. Sin embargo, dice, "la responsabilidad de la autoridad es anticipar lo que puede venir. La crisis era impensable, pero todo el mundo decía que esto no era sostenible. Debimos haber actuado en 2004".
La matriculación en educación de adultos se ha triplicado en Villacañas. Antes, los residentes despreciaban el empleo en el sector público porque estaba mal pagado; cuando el pueblo anunció hace poco una bolsa de trabajo para funcionarios, hubo 170 solicitantes. También han aumentado ligeramente, dice el alcalde, los casos de violencia doméstica, así como la demanda de atención psicológica.
El alcalde cuenta, entre risas, que un psicólogo le había dicho de su paciente que "me dijo que el diagnóstico de este señor era clarísimo, y la medicina para curarlo, también: un trabajo y 1.200 euros al mes".
La gente menciona varios factores familiares que mantienen unida la comunidad: generosas prestaciones de desempleo, que a menudo se complementan con los ahorros o alguna chapuza; una red familiar y social que sigue siendo fuerte, aunque se haya debilitado; la contribución de la sociedad civil, y por último, una resignación pasmada pero persistente, que algún día se disipará.
Rufino López, de 39 años, que invirtió lo que había ganado en la fábrica para establecerse como carpintero independiente, está sin trabajo, como su mujer. Y ya no cobra el paro. Sobreviven gracias a sus ahorros, pero tienen que pagar los 400 euros de hipoteca para no perder la casa. Han vendido el coche y han aplazado tener un segundo hijo.
"Yo veo que la gente pone el grito en el cielo", dice. "Pueden y deben surgir conflictos. Es la única manera de ver la gravedad de la situación".
Cuando le pregunté a Elena Salgado lo que el Gobierno podía ofrecer a Villacañas, contestó: "Primero, una cierta dosis de realismo: la actividad de la construcción no va a volver a ser lo que era". Y concluyó: "Yo creo que se trata, primero, de ganar en productividad y tecnología, y después, encontrar los nichos de mercado... pero con una posición realista de incrementar la formación para tener la capacidad de encontrar empleo en otros sectores".
Según el alcalde García Aranda, las soluciones deben ir más allá de la creación de empleo. Ahora es el momento de convertir la comunidad en algo mejor, algo duradero.
"En tiempos de crisis, uno ve las cosas más grandes y duras de la condición humana", dice. "Lo que está pasando aquí no se resuelve solamente con volver a crecer. Si se hace eso, sería perder una oportunidad de reflexionar sobre aspectos de la cultura social y sobre el papel que debe desempeñar la ciudadanía".
España no ha producido todavía una literatura de la crisis como la que ha dominado las listas de libros más vendidos en Estados Unidos. A medida que vayan surgiendo títulos, uno que debe estar incluido es Jóvenes en tierra de nadie. Se trata de una tesis doctoral recién terminada por Cecilia Eseverri, una estudiante de posgrado en la Universidad Complutense.
Los jóvenes de los que habla son hijos de inmigrantes que viven en el barrio madrileño de San Cristóbal de los Ángeles, un dominó de bloques de pisos densamente poblados que cuenta con 17.000 residentes y el mayor porcentaje de inmigrantes de toda la ciudad. Eseverri comenzó sus investigaciones en él en 2005; fue maestra en el colegio local y vio cómo el barrio tenía que enfrentarse a dos pruebas, "la de la inseguridad económica y la de la transformación demográfica".
La "tierra de nadie" que describe Eseverri es, más que un lugar, una etapa de lo que significa hacerse mayor en la España actual. Los jóvenes inmigrantes a los que estudió y sobre los que ha escrito se alejan de un futuro productivo, abandonan la escuela y pierden el empleo, y luego vuelven gracias a su sólida identificación con el barrio y la red de apoyos con que cuentan.
"Con los jóvenes hay este tiempo muerto y después su reenganche, pero han dejado pasar mucho tiempo para encontrar un trabajo", explica. "La creación de asociaciones es una enseñanza política muy importante; es una forma de apoyo social bastante barata y una inversión que crea un contagio".
Los frentes de batalla de la crisis económica de España están llenos de jóvenes. Me dicen que pertenecen o a una generación perdida -excluidos de escuelas y carreras, y buscándose como pueden algún trabajito- o a una generación estrella: muy preparados, productos de la vitalidad de estos años de cambio, comprometidos con Europa y abiertos al mundo.
De cómo sorteen estos dos grupos la escasez de oportunidades dependerá cómo sale España de la crisis. ¿Qué les ofrecerá el país? ¿Se arriesgarán como lo hizo, por ejemplo, un inmigrante dominicano de 21 años llamado Dailán Santana al inscribirse en un curso de ordenadores en San Cristóbal? ¿O Cecilia Eseverri cuando optó por seguir adelante con su carrera académica pese a que hay plazas de profesor disponibles en la universidad?
También está el caso de Manuel Huete, un joven de 26 años que reconoce con timidez que "tengo que decir que la crisis ha sido buena para mí".
Huete creció en Villacañas. La industria de las puertas colocó a su familia en una situación acomodada. "Toda la familia trabajaba en las puertas: mi padre, mi hermana, mi cuñado, mi tío", dice. "Teníamos que diversificar un poco".
Pese a las objeciones familiares, estudió Empresariales en la Universidad Complutense en Aranjuez y Economía en la Carlos III. Cuando se graduó, el verano pasado, y no consiguió trabajo, se fue al Reino Unido a aprender inglés y le contrató Luis Garicano, un economista español que trabaja en la London School of Economics. Hoy, Huete trabaja en el Banco de España, en un proyecto de tecnología de la información para el Banco Central Europeo.
"Si no hubiera sido por la crisis, quizá estaría haciendo puertas", dice. Ahora "quiero ser economista. Es una ciencia muy noble. Intentamos resolver los problemas de las necesidades, en especial las necesidades más básicas".
¿Y cómo ve el futuro de Villacañas?
"Yo espero que Villacañas tenga futuro", responde. "Es un pueblo que se ha arriesgado y ha sido fértil. Durante unos años no va a vivir de las puertas. Dará pasos atrás. Pero no regresará a los silos".
Phil Bennett fue director adjunto de ?The Washington Post? entre 2005 y 2009 y antes había sido redactor jefe de Internacional entre 1999 y 2005. Durante ese tiempo el diario ganó dos Pulitzer. Actualmente enseña Periodismo en la Universidad Duke, en Carolina del Norte. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
Lo más alucinante es que no había que estudiar económicas para ver lo que iba a ocurrir en este país de "nuevos ricos" y "empresarios avaros" que solo piensan en sus beneficios y como hacerse cada vez más ricos y como pagar menos a la Hacienda Pública.
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Retrato/pais/crisis/elpepusocdmg/20100613elpdmgrep_1/Tes
Retrato de un país en crisis
Tras recorrer España en las últimas semanas, el periodista estadounidense Phil Bennett ofrece su retrato de la crisis. El relato incluye entrevistas a Salgado, Rajoy y Rato, pero también a empresarios, trabajadores y parados. Esta es la visión de España del ex director adjunto del 'The Washington Post'
La crisis económica de España no tiene una zona cero. El visitante tiene la impresión de que todos en el país parecen narrar una parte distinta de un drama nacional, una poderosa mezcla de dificultades y obsesiones universales. Pero si hubiera que empezar la historia en un lugar en el que los orígenes y las consecuencias del desastre estén más claros, una buena opción es el pueblo de Villacañas.Hasta hace unos años, el rasgo más característico de Villacañas eran sus silos. Generaciones de agricultores pobres vivían en unos búnkeres subterráneos, en muchos casos excavados con herramientas de mano en el suelo calcáreo de La Mancha. Los silos eran baratos y ofrecían calor en invierno y fresco en verano. En los años cincuenta del siglo pasado seguía habiendo centenares en uso, pero hoy existen pocos visibles. El motivo es que, de la noche a la mañana, Villacañas se enriqueció de manera asombrosa. La gente se compró pisos en Madrid, casas en la playa, y construyó nuevas viviendas sobre las cuevas de sus antepasados.
La opulencia llegó a través de una industria cuya audacia y simplicidad estaba a la altura de los silos: Villacañas fabrica puertas. No unas cuantas, sino 11 millones de puertas en 2006, más del 60% del mercado nacional en pleno apogeo de la construcción. Las ventas aportaban a este pueblo de 10.000 habitantes ingresos de más de 600 millones de euros al año. El sector proporcionaba 5.000 puestos de trabajo bien remunerados, daba empleo a familias enteras en turnos que cubrían los siete días de la semana e hizo que chicos de 16 años abandonaran el colegio, deseosos de poder comprarse un Audi nuevo para cruzar a toda velocidad el primer y único semáforo de Villacañas.
Como es natural, la crisis amenaza con dejar todo esto en chatarra. En una mañana reciente de domingo, Raimundo García caminaba por la nave silenciosa de la fábrica de Puertas Visel, de la que es director general. Hijo de un carnicero local, estudió Económicas en la Universidad de Chicago y luego regresó para convertir Visel en una empresa de enormes beneficios. En 2007, la empresa fabricó casi un millón de puertas y tenía 830 empleados. Hoy, la fábrica cuenta con 320 trabajadores y sólo funciona cuatro días a la semana. Como casi la mitad de las 10 empresas de puertas que sobreviven en la región, está en suspensión de pagos y corre peligro de desaparecer. "Mi gran pena es que no nos reorganizáramos antes de la crisis", dice García. "Ahora podríamos tirar todo esto a la basura".
Villacañas quizá tenga que soportar ya siempre la etiqueta de Ícaro -voló demasiado alto, sus alas se fundieron y cayó-, si no fuera porque lo que sucede aquí hoy parece tan significativo como su edad de oro. Como en otros lugares de España, los habitantes de Villacañas se hacen preguntas fundamentales sobre su comunidad y su país, a menudo con angustia, ira y frustración: ¿qué nos ha pasado?, ¿quién tiene la culpa?, ¿qué va a ocurrir ahora?, ¿cómo va a ser nuestro futuro y cuánto podemos controlar?
Llegué a España a finales de mayo, procedente de Estados Unidos, con preguntas similares. En Estados Unidos, la crisis económica ha suscitado un debate sobre el papel del Estado, sobre la justicia y la responsabilidad, sobre los valores sociales y la identidad. ¿En qué está cambiando España por culpa de la crisis económica más compleja desde su transición a la democracia? ¿Por qué un 20% de desempleo no ha desencadenado un conflicto social? ¿Cómo están preparando los líderes del país la salida?
Sea justo o no, los mercados mundiales y los medios de comunicación tienden a dividir el mundo en dos categorías: los países que tienen problemas y los que son problemas. Y hoy consideran que España es un problema. Una consecuencia de ello es que los titulares nacionales desatan temblores por todo el sistema, como ocurre casi a diario desde principios de mayo. Otra, quizá más útil, es que empuja a ver cada parte concreta de la crisis como un elemento relacionado con los demás.
En un análisis publicado al día siguiente de mi llegada, uno de esos titulares que sacuden el sistema: el Fondo Monetario Internacional lo hacía con este breve párrafo: "La economía de España necesita reformas exhaustivas y de largo alcance. Los retos son graves: un mercado de trabajo disfuncional, el estallido de la burbuja inmobiliaria, un gran déficit fiscal, un sector privado y una deuda externa que pesan mucho, un crecimiento de la productividad anémico, una competitividad débil y un sector bancario con bolsas de debilidad". El país necesita una "estrategia integral", decía, y "hay que hacerlo cuanto antes".
No he hablado con una sola persona, dentro o fuera del Gobierno, que esté fundamentalmente en desacuerdo con este análisis. Es un caso poco frecuente de consenso. En casi todo lo demás, España ofrece la imagen de unos responsables políticos profundamente divididos. Existe la obsesión de restaurar la confianza de los extranjeros en el país. Pero impresiona todavía más la falta de confianza de los propios españoles en sus dirigentes y sus instituciones.
Es lo que sucede en Villacañas. El joven alcalde del pueblo, Santiago García Aranda, me recibió en su despacho, que da a la modesta plaza de España, con ocho sucursales de bancos herencia de la época de apogeo y filas de parados cada mañana ante la oficina de empleo. García Aranda, del PSOE, observa el debate político actual con abierto desprecio.
"La intensidad de la crisis que estamos viviendo no es de hoy. La estamos viviendo de forma brutal desde 2008. Este pueblo habla de la crisis desde 2008. El país, no", dice. "Todos, incluyendo la prensa, están obsesionados con las elecciones y no con el futuro del país. No es sólo Zapatero quien no está comunicando bien. Las universidades, los medios de comunicación, también nos han fallado".
Los costes humanos de la crisis ya son graves, dice. Durante el boom, Villacañas tenía una de las mayores tasas de abandono escolar del país. "Hay en Villacañas personas de 40 años que habían trabajado desde los 16", explica García Aranda. "Y ahora ya no trabajan y carecen por completo de las cualificaciones profesionales y humanas y de los instrumentos de adaptación para salir adelante".
El alcalde, cuya madre tenía un puesto de periódicos en el pueblo, y que trabajó a tiempo parcial en el sector de las puertas cuando era estudiante, dice que también se daba el fenómeno opuesto: por primera vez, muchos padres de Villacañas habían podido enviar a sus hijos a estudiar, como él, a obtener títulos universitarios. Y me contó esta historia:
"Hace dos semanas tuve a un padre exactamente donde tú estás sentado. Su esposa y él están en paro. Sus dos hijos están estudiando en la universidad: la hija, ciencias veterinarias, y el hijo, aeronáutica. Y el padre tenía que decidir a cuál de sus dos hijos le debe permitir continuar sus estudios. Y se decidió por su hija porque le faltaba solo su último año. Así que sacó a su hijo". Al alcalde se le empañaban los ojos. "Ojalá pudiera poner a los que toman las decisiones en el pellejo de ese padre", dijo.
Durante el periodo de prosperidad -parte de una transformación general que el embajador de España en Estados Unidos llamó hace poco "los mejores años de nuestra historia colectiva de los últimos cinco siglos"-, lo extraordinario se convirtió en corriente. Como consecuencia, hoy es normal oír a la gente sorprenderse e indignarse por la crisis económica actual, algo que ha sucedido muchas veces en muchos países, y, en cambio, calificar el asombroso ciclo de cambios anterior como completamente normal.
Economistas de todo el espectro político dicen que los dos periodos están unidos. La historia se resume así: más de 10 años de préstamos baratos de Europa ayudaron a alimentar un fantástico aumento del gasto y las inversiones. España construyó un ferrocarril y unas carreteras de primera categoría y llevó a cabo proyectos turísticos. Construyó más viviendas nuevas que Alemania, Francia e Italia juntas... y vio cómo se duplicaban los precios de las casas. El gasto de consumo se incrementó dos veces más que la media europea durante esa década, y los salarios subieron un 30%. Cinco millones de inmigrantes nuevos se incorporaron al mercado laboral. En una especie de maquinaria en movimiento perpetuo, se necesitaba a los inmigrantes para que construyeran casas para sí mismos.
"Cuando la economía va bien, España crea más empleo que ningún otro país", dice Joaquín Arango, director del programa de Migraciones Internacionales y Ciudadanía en el Instituto Universitario Ortega y Gasset. "Cuando la economía va mal, España destruye más empleo que ningún otro".
A finales de 2009, la deuda exterior total de España era de 1,735 billones de euros, equivalente al 170% del PIB. La banca privada, que evitó los peores excesos de la crisis financiera de 2008, posee en la actualidad aproximadamente la mitad de las viviendas vacías españolas. El Gobierno, mientras tanto, aumentó el gasto público un 7,7% anual a partir de 2005. Esto, unido al descenso de los ingresos, convirtió el superávit presupuestario de 2007 en un déficit del 11%. Más de cuatro millones de trabajadores perdieron su empleo; la tasa de paro española, del 20%, es más del doble de la tasa media en Europa. Las prestaciones de desempleo, las más generosas de Europa, cuestan al Estado otros 32.000 millones de euros al año.
Cuando estalló la crisis crediticia griega en abril, las preocupantes cifras de España se volvieron tan imposibles de ocultar como los bosques petrificados de grúas que vigilan las entradas a tantas ciudades.
Los economistas en España suelen destacar los factores internos para describir la anatomía de la crisis y justificar los cambios estructurales que dicen que son necesarios. "La hora de la verdad llegará cuando nos demos cuenta de que las principales causas de la crisis son internas", dice César Molinas, director de la consultora Multa Paucis, que ha ocupado varios cargos económicos en el Gobierno español.
Las autoridades y otros políticos, por el contrario, tienden a prestar más atención a las raíces internacionales. Para el Gobierno de Zapatero, esa respuesta parece ser casi un reflejo. Cuando le pregunté a Elena Salgado, la animosa y elegante vicepresidenta económica, sobre los obstáculos al crecimiento de la economía, lo primero que dijo fue: "A nosotros nos está penalizando el desconocimiento internacional de dos cuestiones importantes...", y emprendió una explicación del estado constitucional de las comunidades autónomas y la solidez de las cajas de ahorro. Al final acabó diciendo que, cuando se completen la reestructuración de las cajas y la reforma del mercado laboral, "habremos puesto las bases para recuperar nuestro crecimiento potencial, que en España es alto".
La decisión entre buscar las claves de la recuperación económica dentro o buscarlas fuera puede reflejar las diferencias sobre la urgencia y la dimensión de las reformas estructurales necesarias para conseguirlo. En cualquiera de los dos casos, muchos economistas se han vuelto pesimistas sobre las perspectivas de crecimiento. Después de contraerse un 3,9% en 2009, la economía española será la única del G-20 que no va a crecer en 2010. El Gobierno ha reducido sus proyecciones de crecimiento para 2011 al 1,8%; la agencia de calificaciones Fitch las sitúa a un nivel aún más bajo. Molinas y otros creen que la recuperación será en "L", más parecida a la de Japón en los últimos 20 años que a la de Estados Unidos.
"El mayor riesgo es que en 2013-2015 la renta per cápita vuelva a ser la que era hace 10 años", dice Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales. "Va a ser una economía más delgada con peligro de anorexia".
Fernando Ballabriga, director del departamento de economía en la Escuela de Negocios ESADE, también ve un "horizonte de estancamiento". "Lo que es más preocupante no es la crisis inmediata, sino el estancamiento a largo plazo", asegura. "Es muy importante que la solución sea un paquete. Yo estoy convencido de que hay que hacer todo a la vez. Que la política esté o no preparada para eso, es la gran pregunta".
"Todo a la vez" significa llevar a cabo reformas estructurales, además de medidas de austeridad. Incluye una reforma laboral que cree flexibilidad salarial y más igualdad para el 30% de trabajadores con contratos temporales; la reforma de las cajas de ahorros, que albergan el 50% de los depósitos, consolidar su número y proporcionar los medios para la recapitalización; crear una financiación pública sostenible; ocuparse de una población mayor cada vez más numerosa; impulsar la productividad, que se redujo bruscamente durante los últimos 10 años.
Rodrigo Rato, ex ministro de Economía y ex director del FMI, que este año ha sido nombrado presidente de Caja Madrid, me dijo que "lo que tiene que hacer España es tomar decisiones sobre su política tanto macroeconómica como microeconómica, y explicarlas a la gente. Esas decisiones son difíciles. Lo importante es que las decisiones no sólo resuelvan nuestros problemas inmediatos, sino que introduzcan correcciones en la forma de abordar nuestros problemas a largo plazo".
Rato confía en que la reforma de las cajas va a seguir adelante. "Estoy seguro de que de aquí a dos o tres años tendremos menos cajas en activo, mayores y más capitalizadas".
Pero ninguna medida es por sí sola una contraseña mágica para salir de la crisis. La reforma del mercado laboral, por ejemplo, no es un medio para crear nuevos puestos de trabajo. Y algunos de los mecanismos que los Gobiernos utilizaban en el pasado para restablecer la competitividad -como las seis devaluaciones de la peseta entre 1977 y 1997- desaparecieron con la creación de la eurozona, lo cual supone una presión añadida para la unión monetaria y España.
Javier Vallés, principal asesor económico de Zapatero, dice que en estas circunstancias no existen buenos modelos que España pueda imitar. "Entre los economistas suelen hacer papers con economías de laboratorio", explica. "España es un ejemplo real de una economía que va a ser estudiada en los próximos cinco años. Ahora es el momento de la consolidación fiscal y un ajuste que marque el crecimiento de la próxima década. Las decisiones que estamos tomando ahora tendrán impacto en los próximos 10 o 20 años".
Para Salgado, la eurozona realza la "dicotomía" entre austeridad y crecimiento. "El problema es que nosotros tenemos que financiar nuestro déficit en los mercados y no estamos en la situación de Estados Unidos ni estamos en la situación de los países de fuera del euro, que, aunque no hagan una devaluación, pueden ver cómo su moneda se deprecia, en términos relativos, y eso les origina una ventaja competitiva", dice. "Nosotros estamos en una zona económica que está ligada a una moneda y, por tanto, las herramientas que tuvimos en los años noventa ya no las tenemos. Entonces, claro, siendo verdad que debiéramos hacer más por el crecimiento, lo cierto es que, día a día... los mercados en este momento están primando más la austeridad en el gasto".
"Es cierto que la confianza es muy difícil de construir y muy fácil de perder. Así que vamos a pagar un precio por la pérdida de confianza", dice Rato. "Algunos de nuestros problemas deben resolverse al nivel del euro. Seamos francos: no sólo hay falta de confianza en España, sino falta de confianza en el sistema del euro y en su capacidad de resolver sus propios problemas. Y ahí creo que necesitamos una definición clara de lo que debe ser una política fiscal del euro. Algo que en estos momentos está faltando".
En España es frecuente comparar a los políticos, y de forma desfavorable, con el sector empresarial del país. España posee un plantel de grandes compañías de categoría internacional: Banco Santander, BBVA, Telefónica, Ferrovial, Iberdrola, FCC, ACS y otras. Cuenta con tres de las mejores escuelas de negocios del mundo. La inversión en energías renovables le ha dado fama internacional por parques eólicos como el que está cerca de la universidad de mi hija en Pensilvania, operado por Gamesa, que ha obtenido millones de dólares de los fondos de estímulo en Estados Unidos.
Por el contrario, los dirigentes políticos españoles son objeto de críticas feroces por parte de la opinión pública. Las informaciones constantes sobre la corrupción política, la incomprensible alergia -curada hace muy poco- del Gobierno de Zapatero a la palabra "crisis", el ferviente empeño de la oposición en buscar ventajas electorales a costa del consenso, han acabado con la fe en que las autoridades puedan conducir al país hacia la recuperación.
"Las soluciones requieren o un gran consenso o un Gobierno fuerte. Y no tenemos ninguno de los dos", dice Fernando Fernández, profesor de economía en la IE Business School. Añade: "Que tenemos un problema de competencia profesional en la clase política, es objetivamente cierto... Nunca hemos tenido un Gobierno más débil, nunca en la historia de España".
Gran parte del problema de credibilidad del Gobierno al hablar de economía tiene que ver con que todavía hoy no ha ofrecido una visión clara y global del camino que tiene España por delante. Y la montaña rusa del último mes no ha ayudado. Zapatero no ha explicado del todo por qué declaró el 5 de mayo que la economía no necesitaba un ajuste "drástico" y a continuación anunció ajustes drásticos e "imprescindibles" una semana después.
De hecho, los miembros del Gobierno siguen dando la impresión de que su fe en la austeridad es resultado de una conversión obligada. Salgado dice que el Gobierno cree, como proclamó Zapatero el año pasado, que la salida de la crisis "será social, o no será". Al preguntarle si el gasto social actual es sostenible, contesta, con brevedad, que "es sostenible porque según nuestras prioridades lo hemos puesto en el máximo lugar".
"Nosotros estamos resistiendo lo máximo posible antes de afectar a ninguna partida del gasto social. Ahora hemos tenido que afectar mínimamente a un 0,5% del gasto social, pero queremos quedarnos ahí", añade.
La endeble convicción del Gobierno parece corresponderse con el celoso oportunismo de la oposición. Me entrevisté con Mariano Rajoy en su despacho de la planta alta de la sede del Partido Popular en la calle de Génova. Con amabilidad y después de apartar su cigarro, Rajoy se lanzó a enumerar las diferencias entre su estrategia para la economía y la de Zapatero con el fervor de un fiscal que sabe que él también está siendo sometido a juicio.
En el fondo, dice Rajoy, "el problema del Gobierno no es su posición, sino su inacción". Y en el fondo, cada vez más, parece que el plan económico de Rajoy consiste en apartar a Zapatero del poder.
"Nosotros pensamos que el principal factor de desconfianza que hay en este momento en la economía española es el Gobierno", dice. "El principal, por encima de cualquier dato objetivo o económico".
Rajoy explica por qué votó en el Parlamento contra las medidas de austeridad del Gobierno no sólo por las medidas en sí, sino como parte de una estrategia para obligar a que se presente una moción de confianza. Las encuestas dan al Partido Popular suficiente apoyo para lograr la mayoría absoluta. Algunos analistas políticos dicen que una gran derrota del PSOE en las elecciones catalanas de otoño pondría en peligro los dos años que le quedan a Zapatero en su puesto.
Pero las cifras de la opinión pública también contienen trampas para la oposición. Los votantes han perdido la confianza en todos los líderes. Y, como prueba del ansia de soluciones que tienen, una gran mayoría insta a la oposición a apoyar las medidas económicas del Gobierno, aunque dichas medidas sean impopulares. Rajoy se ha negado.
Algunos teóricos alegan que, como ocurre en la economía, la política española sufre unos profundos desequilibrios estructurales, que van desde la promoción interna en los partidos hasta la relación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. Las comunidades representan el 57% del gasto público. Más de la mitad de los casi tres millones de funcionarios públicos trabaja para los Gobiernos regionales, muchos en una red burocrática opaca (685 entidades autónomas solo en Cataluña). Los intereses políticos regionales desempeñan un papel crucial en las cajas de ahorros.
"La crisis deja al descubierto los límites de las relaciones entre el Gobierno central y las autonomías", dice Joan Subirats, catedrático de ciencia política en la Universidad Autónoma de Barcelona. "No hay entrenamiento para gobernar el país colectivamente". Menciona, como un ejemplo positivo, la cooperación entre las autoridades centrales y regionales en el asunto de la gripe porcina. La situación económica requiere algo más.
"Esta no es una crisis, es un cambio trascendental", dice. "El país no puede ser el mismo".
Es de destacar que el electorado no está tan polarizado como los políticos, dice Jordi Capo, politólogo y especialista en votaciones en la Universitat de Barcelona. Ese puede ser un factor que contribuye a la paz social pese a la escasez de recursos, la incertidumbre sobre el futuro y las frustraciones de la vida cotidiana. Quizá llegue el estallido social -algunos afirman que la tardanza del Gobierno en abordar la crisis puede hacer que el estallido sea todavía más explosivo-, pero, por ahora, cualquier agitación está soterrada.
Para un estadounidense, sobre todo, el caso de los inmigrantes parece especialmente revelador. Los inmigrantes constituyen más o menos el mismo porcentaje de la población en España y en Estados Unidos. En España, que ha tenido una mayor entrada de extranjeros que ningún otro país europeo salvo Irlanda, donde se calcula que el 20% de todos los recién nacidos son de madre extranjera y el desempleo entre los inmigrantes es al menos un 30% superior al de los españoles, no hay un Arizona, no hay indignación nacional sobre quién tiene derecho y quién no tiene derecho a estar.
"En España, a pesar de todo, no ha habido rechazo y hostilidad, no ha habido partidos xenófobos", dice Joaquín Arango. Ahora bien, añade, el país tendrá que reabsorber a un millón de inmigrantes desempleados en la economía, sobre todo porque la mayoría parece dispuesta a quedarse. Y, a largo plazo, debe resolver cómo seguir atrayendo a nuevos inmigrantes.
"Hay que reflexionar sobre el futuro. No va a ser igual", dice. "La economía tiene que cambiar y volverse más productiva. Va a necesitar un nuevo tipo de inmigrante".
El 29 de abril -13 días antes de que Zapatero anunciara el primer gran paquete de austeridad del Gobierno-, Raimundo García habló en una nave de su fábrica de Villacañas y anunció un último esfuerzo para salvar Puertas Visel. Trescientos empleados, incluido él, votaron a favor de reducirse el salario a un máximo de 900 euros al mes y prestar el resto a la empresa durante los próximos ocho años para que pueda pagar su deuda, además de ganar tiempo para elaborar una estrategia a largo plazo que le permita sobrevivir.
"En cierto modo, están votando conservar sus puestos de trabajo", dijo García más tarde. "Mi preocupación es que no se cierren las fábricas para no perder nuestro tejido industrial".
La industria de las puertas en Villacañas tiene un padre fundador -Abilio Cuesta, un carpintero que abrió el primer taller en los años setenta- y un momento en el que los residentes dicen que vieron el principio del fin: el 5 de enero de 2008, cuando circularon las noticias de los primeros despidos. A lo largo de los dos años siguientes se evaporaron 3.000 de los 5.000 puestos de trabajo locales. Fue un derrumbe monumental. Desaparecieron los sueldos iniciales de hasta 40.000 euros anuales y los puestos de director comercial que llevaban a casa hasta 300.000. En otra época, Puertas Mavisa patrocinaba a un equipo en la Vuelta a España. Hoy, en la puerta de su fábrica cuelga un cartel: "Liquidación de maquinarias por cierre".
A pesar de su éxito, García dice que la industria local no supo adaptarse. Algunas empresas llevaron a cabo transacciones con dinero negro. No supieron modificar su estilo de puertas para responder a nuevas demandas. Y el 95% de sus ventas se hacían en el mercado interior. Dice que el Gobierno ahora debería ayudar al sector a consolidarse. "Lo que están haciendo con las cajas de ahorros tienen que hacerlo con nosotros", afirma. "Pero predico en el desierto".
Era inevitable que la velocidad de transformación de Villacañas tuviera consecuencias positivas y negativas. Creó riqueza y oportunidades de mejorar. También atrajo las drogas y provocó un elevado índice de abandono escolar. Desechó una cultura conservadora y rural para adoptar otra más moderna, urbana y materialista. García dice, riéndose, que ha visto cómo el pueblo pasaba de ser un lugar en el que "se iba a la iglesia" a otro en el que "se va al banco, también para confesar".
Desde su elección en 2007, el alcalde García Aranda ha contratado a asesores económicos y ha obtenido una subvención del Fondo Europeo de Ajuste a la Globalización. Sin embargo, dice, "la responsabilidad de la autoridad es anticipar lo que puede venir. La crisis era impensable, pero todo el mundo decía que esto no era sostenible. Debimos haber actuado en 2004".
La matriculación en educación de adultos se ha triplicado en Villacañas. Antes, los residentes despreciaban el empleo en el sector público porque estaba mal pagado; cuando el pueblo anunció hace poco una bolsa de trabajo para funcionarios, hubo 170 solicitantes. También han aumentado ligeramente, dice el alcalde, los casos de violencia doméstica, así como la demanda de atención psicológica.
El alcalde cuenta, entre risas, que un psicólogo le había dicho de su paciente que "me dijo que el diagnóstico de este señor era clarísimo, y la medicina para curarlo, también: un trabajo y 1.200 euros al mes".
La gente menciona varios factores familiares que mantienen unida la comunidad: generosas prestaciones de desempleo, que a menudo se complementan con los ahorros o alguna chapuza; una red familiar y social que sigue siendo fuerte, aunque se haya debilitado; la contribución de la sociedad civil, y por último, una resignación pasmada pero persistente, que algún día se disipará.
Rufino López, de 39 años, que invirtió lo que había ganado en la fábrica para establecerse como carpintero independiente, está sin trabajo, como su mujer. Y ya no cobra el paro. Sobreviven gracias a sus ahorros, pero tienen que pagar los 400 euros de hipoteca para no perder la casa. Han vendido el coche y han aplazado tener un segundo hijo.
"Yo veo que la gente pone el grito en el cielo", dice. "Pueden y deben surgir conflictos. Es la única manera de ver la gravedad de la situación".
Cuando le pregunté a Elena Salgado lo que el Gobierno podía ofrecer a Villacañas, contestó: "Primero, una cierta dosis de realismo: la actividad de la construcción no va a volver a ser lo que era". Y concluyó: "Yo creo que se trata, primero, de ganar en productividad y tecnología, y después, encontrar los nichos de mercado... pero con una posición realista de incrementar la formación para tener la capacidad de encontrar empleo en otros sectores".
Según el alcalde García Aranda, las soluciones deben ir más allá de la creación de empleo. Ahora es el momento de convertir la comunidad en algo mejor, algo duradero.
"En tiempos de crisis, uno ve las cosas más grandes y duras de la condición humana", dice. "Lo que está pasando aquí no se resuelve solamente con volver a crecer. Si se hace eso, sería perder una oportunidad de reflexionar sobre aspectos de la cultura social y sobre el papel que debe desempeñar la ciudadanía".
España no ha producido todavía una literatura de la crisis como la que ha dominado las listas de libros más vendidos en Estados Unidos. A medida que vayan surgiendo títulos, uno que debe estar incluido es Jóvenes en tierra de nadie. Se trata de una tesis doctoral recién terminada por Cecilia Eseverri, una estudiante de posgrado en la Universidad Complutense.
Los jóvenes de los que habla son hijos de inmigrantes que viven en el barrio madrileño de San Cristóbal de los Ángeles, un dominó de bloques de pisos densamente poblados que cuenta con 17.000 residentes y el mayor porcentaje de inmigrantes de toda la ciudad. Eseverri comenzó sus investigaciones en él en 2005; fue maestra en el colegio local y vio cómo el barrio tenía que enfrentarse a dos pruebas, "la de la inseguridad económica y la de la transformación demográfica".
La "tierra de nadie" que describe Eseverri es, más que un lugar, una etapa de lo que significa hacerse mayor en la España actual. Los jóvenes inmigrantes a los que estudió y sobre los que ha escrito se alejan de un futuro productivo, abandonan la escuela y pierden el empleo, y luego vuelven gracias a su sólida identificación con el barrio y la red de apoyos con que cuentan.
"Con los jóvenes hay este tiempo muerto y después su reenganche, pero han dejado pasar mucho tiempo para encontrar un trabajo", explica. "La creación de asociaciones es una enseñanza política muy importante; es una forma de apoyo social bastante barata y una inversión que crea un contagio".
Los frentes de batalla de la crisis económica de España están llenos de jóvenes. Me dicen que pertenecen o a una generación perdida -excluidos de escuelas y carreras, y buscándose como pueden algún trabajito- o a una generación estrella: muy preparados, productos de la vitalidad de estos años de cambio, comprometidos con Europa y abiertos al mundo.
De cómo sorteen estos dos grupos la escasez de oportunidades dependerá cómo sale España de la crisis. ¿Qué les ofrecerá el país? ¿Se arriesgarán como lo hizo, por ejemplo, un inmigrante dominicano de 21 años llamado Dailán Santana al inscribirse en un curso de ordenadores en San Cristóbal? ¿O Cecilia Eseverri cuando optó por seguir adelante con su carrera académica pese a que hay plazas de profesor disponibles en la universidad?
También está el caso de Manuel Huete, un joven de 26 años que reconoce con timidez que "tengo que decir que la crisis ha sido buena para mí".
Huete creció en Villacañas. La industria de las puertas colocó a su familia en una situación acomodada. "Toda la familia trabajaba en las puertas: mi padre, mi hermana, mi cuñado, mi tío", dice. "Teníamos que diversificar un poco".
Pese a las objeciones familiares, estudió Empresariales en la Universidad Complutense en Aranjuez y Economía en la Carlos III. Cuando se graduó, el verano pasado, y no consiguió trabajo, se fue al Reino Unido a aprender inglés y le contrató Luis Garicano, un economista español que trabaja en la London School of Economics. Hoy, Huete trabaja en el Banco de España, en un proyecto de tecnología de la información para el Banco Central Europeo.
"Si no hubiera sido por la crisis, quizá estaría haciendo puertas", dice. Ahora "quiero ser economista. Es una ciencia muy noble. Intentamos resolver los problemas de las necesidades, en especial las necesidades más básicas".
¿Y cómo ve el futuro de Villacañas?
"Yo espero que Villacañas tenga futuro", responde. "Es un pueblo que se ha arriesgado y ha sido fértil. Durante unos años no va a vivir de las puertas. Dará pasos atrás. Pero no regresará a los silos".
Phil Bennett fue director adjunto de ?The Washington Post? entre 2005 y 2009 y antes había sido redactor jefe de Internacional entre 1999 y 2005. Durante ese tiempo el diario ganó dos Pulitzer. Actualmente enseña Periodismo en la Universidad Duke, en Carolina del Norte. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
viernes, junio 11, 2010
COMIENZA EL MUNDIAL !!!!!
Ya esta aquí,....el Mundial,....el opio del pueblo,....pero como me pone ese opio.
Remi Gaillard "the stupid cup"
(podéis ver mas vídeos de el en youtube, siempre "liándola parda")
jueves, junio 10, 2010
martes, junio 08, 2010
Teniamos huelga de Funcionarios Publicos.
Hoy teníamos huelga de funcionarios, en este país llamado España. Yo no he concurrido a la misma, ya que veía inútil esta protesta, ya que el Real Decreto, que aplicaba los recortes sobre los sueldos de los funcionarios, ya esta aprobado y el Gobierno Socialista, por sus huevos, no lo iba a retirar.
Los sindicatos, otros sin huevos y vendidos, en vez de convocar una huelga general, convocan una huelga descafeinada, que en Murcia ha servido para que algunos hagan puente o un nuevo "fin de semana" después de un lunes laboral, ya que mañana es el día de la Región de Murcia,...es decir, un día festivo....
Que queréis que opine....Este capitalismo "feroz" - neocon, que estamos viviendo no tiene solución y nos acercamos sin más remedio hacia los sistemas laborales de oriente....es decir, trabajar para comer y para nada más,....vosotros los trabajadores no tenéis derecho a nada, sólo al trabajo y a la producción, mientras una élite de no más de 30 millones de personas disfrutan de todo, el resto, aproximadamente 700.000.000 de trabajadores europeos, trabajaremos para ellos, para que nos les falte de nada y si nos rebelamos, pues unas sencillas condenas o ejecuciones para callar las bocas de las "hormigas trabajadoras".
Los bancos, las agencias de valoración, los paraísos fiscales, empresarios varios, tienen toda la culpa de esta "maldita crisis".
Dónde están esos empresarios que deslocalizaron sus empresas para producir más barato y que nosotros siguiéramos pagando lo mismo por sus productos y así ganar más con menos gasto?...pues sencillamente en esos países que no tienen ningún derecho laboral establecido y que en Europa luchamos durante años para conseguirlos. Esos empresarios, esos banqueros, esos "sin vergüenzas", quieren trasladar ese sistema oriental a nuestro sitema laboral, recortando derechos sociales y sueldos.
No hay que hacer una huelga por sectores, sino hay que hacer una HUELGA GENERAL, YA!!!!!.....antes de que sea tarde...
lunes, junio 07, 2010
ADIDAS, con su nuevo anuncio, homenajeando a Stars Wars, en la escena de la Cantina...
Aparecen varios famosillos, pero comienza con la aparición de los componentes de Daft Punk...y otros, como Beckham, Snoop Dogg, Franz Beckenbauer, Noel Gallagher, Ian Brown, Ciara, Jay Baruchel,...
RESUMEN DE LA CRISIS
DEUDAS y BURROS
Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta
crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas.
Este fue su relato:
Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.
Buena parte de la población le vendió sus animales.
Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.
Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los
últimos burros.
Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito,
dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.
Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la
misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.
Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos
compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.
Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y
nunca más aparecieron.
Resultado:
La aldea quedó llena de burros y endeudados.
Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:
Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron
pagar el préstamo.
Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar
dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.
El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó
también endeudado.
Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no
pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.
El resultado:
Los listos del principio, forrados.
Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente
a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
El Ayuntamiento igualmente arruinado.
¿Resultado final?:
Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento
bajó el sueldo a sus funcionarios.
Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta
crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entienda sus causas.
Este fue su relato:
Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.
Buena parte de la población le vendió sus animales.
Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.
Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los
últimos burros.
Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito,
dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.
Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la
misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.
Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos
compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.
Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y
nunca más aparecieron.
Resultado:
La aldea quedó llena de burros y endeudados.
Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:
Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron
pagar el préstamo.
Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar
dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.
El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó
también endeudado.
Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no
pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.
El resultado:
Los listos del principio, forrados.
Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente
a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
El Ayuntamiento igualmente arruinado.
¿Resultado final?:
Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento
bajó el sueldo a sus funcionarios.
viernes, junio 04, 2010
AL FINAL TENGO QUE COMENTARLO...
Israel, ese país lleno de judíos, pero también donde hay cristianos y musulmanes, es un gran "laboratorio" donde el odio y el miedo por los otros se refleja más claramente y cada día va a más.
En ese artículo, Cristina Soler Crespo, dice claramente lo que opinamos muchos desde hace mucho tiempo:
¿Qué pasaría sino hubiera religiones vinculadas a ese conflicto, enquistado desde hace décadas en esa región del planeta?
El otro día Israel cometió un "asesinato preventivo" contra un grupo de personas que intentaban llevar ayuda a Gaza, llegando a las costas con un barco. Israel atacó sin miramientos.
La Historia no les ha enseñado nada.
La Historia no les ha enseñado nada.
Hoy la madre de uno de los españoles que iban en el barco, publica una carta abierta en EL PAÍS
En ese artículo, Cristina Soler Crespo, dice claramente lo que opinamos muchos desde hace mucho tiempo:
No han conseguido doblegar a mi hijo
CRISTINA SOLER CRESPO - Valencia - 04/06/2010
Soy la madre de David Segarra Soler. Son las cinco de la madrugada del día 2 de junio. Amanece en Valencia y acabo de enterarme de la liberación de todos los secuestrados en territorio israelí, entre ellos, mi hijo.
En estos momentos no siento ningún odio hacia Israel. Y no por un motivo altruista, noble o religioso, sino por puro egoísmo: el odio te destruye. Y un buen ejemplo de ello lo está dando Israel. Nacido del sentimiento de culpabilidad colectiva de una Europa cobarde que no supo defender a sus ciudadanos judíos de otro odio, el nazi, parece como si la historia no le hubiera enseñado nada a Israel. Está repitiendo las mismas pautas de odio, muerte, deshumanización del contrario, ocupación de territorios, construcción de muros y alambradas, soberbia racial... solo que ahora las víctimas ya no llevan una estrella cosida a la ropa, ni el gueto está en Varsovia. Está en Gaza y Cisjordania.
No quiero contar el infierno personal por el que he transitado estos días. Sería ridículo al lado del continuo y diario dolor de las madres palestinas. Soy una afortunada, mi hijo David vuelve de la masacre del Mavi Mármara sano y salvo.
Los soldados israelíes le habrán podido destrozar su única arma letal: la cámara de vídeo. Pero lo que olvidan es que los seres humanos tienen ojos, oídos, boca y memoria para contarle al mundo el horror del que fueron testigos. Y contra eso, toda la poderosa propaganda israelí no puede hacer nada. Siento tanta lástima por la evolución de Israel como inmensa admiración por mi hijo, a quien toda una maquinaria de terror no ha podido doblegar. Igual que jamás conseguirá doblegar el espíritu del pueblo palestino.
Una canción para el fin de semana
Es la nueva canción de la banda canadiense STARS, "fixed"....con una vuelta espectacular, con su nuevo disco, "the five ghosts".
Cada vez que la escucho, me gusta más.
jueves, junio 03, 2010
POMPLAMOOSE
El otro día escuche una versión de "telephone" de Lady Gaga hecha por estos chicos,..... investigué...... y he podido descubrir el vídeo y que tienen su propio canal de Youtube: http://www.youtube.com/user/PomplamooseMusic
Os voy a colgar alguno, de sus vídeos y podréis ver las fabulosas versiones que realizan, de temas conocidísimos.
Buenísimos!!!!.....qué buenos son!!!!!
Pero la versión de "beat it" de Michael Jackson ...es, es, es....simplemente, maravillosa!!!
ENJUTO MOJAMUTO, NO NOS ABANDONA.
Finálmente Joaquín Reyes va a continuar, mediante una serie, que se podrá seguir a través de internet, las aventuras y desventuras de este personaje de Muchachada Nui, http://muchachadanui.rtve.es/ .
Para poder seguirlo, tendremos que pinchar a través de este enlace: http://www.enjutomojamuto.com/
martes, junio 01, 2010
lunes, mayo 31, 2010
ASH
"Arcadia"
La banda irlandesa nos sigue sorprendiendo con sus buenos temas de rock...
Chris Martin and Jonny Buckland(Coldplay) , Ash - "Binary Slashed" - The music video (Part 1)
viernes, mayo 28, 2010
ANUNCIO ESTRELLA DAMM 2010
Se va a convertir en un clásico....Pues chic@s aquí tenemos el nuevo.
"Estrella Damm 2010"
El año pasado fue en Formentera, y este año se desarrolla en Menorca. Aparece la playa de la Macarelleta, donde, tengo que decirlo, para dar un poco de envidia, he estado pisando esa arena blanca y me he bañado en ese agua azul celeste.
Qué bonita es!!!!
"Estrella Damm 2010"
El año pasado fue en Formentera, y este año se desarrolla en Menorca. Aparece la playa de la Macarelleta, donde, tengo que decirlo, para dar un poco de envidia, he estado pisando esa arena blanca y me he bañado en ese agua azul celeste.
Qué bonita es!!!!
PICO, A LA ÚLTIMA MODA.
http://thesartorialist.blogspot.com/
http://www.thecoolhunter.net/
http://www.pedestrian.tv/
jueves, mayo 27, 2010
BIBLIOTECA PÚBLICA DE NEW YORK.
"Cazafantasmas, en la Biblioteca Pública de N.Y"
Vídeo realizado por los empleados de esa biblioteca, para denunciar los posibles recortes presupuestarios, los recortes de plantillas y servicios, que se pueden producir por la causa de la temible crisis económica, con ese fantástico montaje, rememorando a los "cazafantasmas". Todos recordamos que en esa película había una escena que se desarrollaba en esta Biblioteca Pública.
EL R. MADRID BUSCA SU SOLUCIÓN,
y ficha a un entrenador "fantástico", que quería, en otra vida, a otro club...
"Hoy, mañana y siempre, con el barÇa en el corazón"
"Hoy, mañana y siempre, con el barÇa en el corazón"
miércoles, mayo 26, 2010
ABEL
Diego Luna nos presenta su primera película, como Director, "ABEL"
Tiene una pinta, buenísima!!!!
"presentación de "ABEL" en Sundance 2010, de Diego Luna"
"Trailer de "ABEL", una película de Diego Luna"
"canción de Julieta Venegas, que se recoge en la B.S.O de ABEL"
Tiene una pinta, buenísima!!!!
"presentación de "ABEL" en Sundance 2010, de Diego Luna"
"Trailer de "ABEL", una película de Diego Luna"
"canción de Julieta Venegas, que se recoge en la B.S.O de ABEL"
PICO RECLAMA, QUE SE PLANTEN ÁRBOLES AUTÓCTONOS EN ESTA CIUDAD DE MURCIA.
Estoy un poco cansado, y también nuestro amigo PICO, de observar que en nuestras grandes avenidas murcianas, en vez de plantar olmos, moreras, naranjos, almendros, alcornoques, algarrobos, limoneros,...., pues se le ocurre plantar árboles exóticos o palmeras cocoteras, que son "estupendas" para estas latitudes y sus sombras dejan mucho que desear...
Por qué siempre tenemos que hacer las cosas mal?
Un ejemplo claro, de esto que denunciamos, ha sido la famosa exportación de las palmeras egipcias, para nuestros estupendos campos de golf, que tanto "trabajo" da a nuestra región (hay perdón que me pierdo, que me pierdo,..., con otro tema), en vez de seguir con la plantación de la palmera datilera mediterranea, provocando la aparición del gran "picudo rojo", que ha llevado a unas graves consecuencias y que hemos podido observar con ojitos de tristeza en nuestra región, con la tala de algunas palmeras, de cerca de 30 a 50 años...,como fue la, triste, tala de la palmera que se encontraba junto a la iglesia de La Merced.
martes, mayo 25, 2010
AMATRIA
"en palabras absolutas"
Descubrí este grupo, hace poco, y de una de sus canciones, que más me gustaron, han realizado este vídeo....
lunes, mayo 24, 2010
CELEBRAMOS, DE NUEVO, CON EL PAÍS, EL DÍA DE LA MÚSICA
http://www.elpais.com/especial/dia-de-la-musica/
Como el pasado año El País nos ofrece una serie de canciones gratis para celebrar el Día de la Música. Para ello reune a diferentes artistas que cantan en colaboración, diferentes temas, y comienzan con un verdadero temazo de Christina Rosenvinge & Benjamin Biolay, "la idiota en mi (mayor)"...
http://www.elpais.com/especial/dia-de-la-musica/christina-rosenvinge-y-benjamin-biolay.html

Los siguientes temas que nos ofreceran:
martes 25 - FM Belfast
miércoles 26 - Hola a Todo el Mundo & Sr. Chinarro
jueves 27 - The Popopopops
viernes 28 - Fanfarlo
sábado 29 - Manel & Nacho Vegas
domingo 30 - Delorean
lunes 1 - Daily Bread
martes 2 - Band of Skulls
miércoles 3 - Standstills & Polock
Como el pasado año El País nos ofrece una serie de canciones gratis para celebrar el Día de la Música. Para ello reune a diferentes artistas que cantan en colaboración, diferentes temas, y comienzan con un verdadero temazo de Christina Rosenvinge & Benjamin Biolay, "la idiota en mi (mayor)"...
http://www.elpais.com/especial/dia-de-la-musica/christina-rosenvinge-y-benjamin-biolay.html

Los siguientes temas que nos ofreceran:
martes 25 - FM Belfast
miércoles 26 - Hola a Todo el Mundo & Sr. Chinarro
jueves 27 - The Popopopops
viernes 28 - Fanfarlo
sábado 29 - Manel & Nacho Vegas
domingo 30 - Delorean
lunes 1 - Daily Bread
martes 2 - Band of Skulls
miércoles 3 - Standstills & Polock
LLEGO EL FINAL, DE LOST
viernes, mayo 21, 2010
"promo, del capítulo final"
el día 24 de mayo, a eso de las 6.30 de la mañana, en Cuatro, pondrán el capítulo final de esta, ya, serie mítica...
http://www.cuatro.com/
POR QUÉ TIENE QUE TERMINAAAAAARRRRRR?????????Y es verdad que "DARMA" (DHARMA) existe...por lo menos en la carretera que va desde Murcia a La Alberca...
jueves, mayo 20, 2010
JACK JOHNSON
"you and your heart"
http://jackjohnsonmusic.com/
Este cantante hawaiiano, nos deja esta fantástico tema y nos lo ilustra con un vídeo que invita a tomarnos un refrescante baño...ya que tenemos cerca el veranito en este hemisferio norte...
Lo siento por los que vivan en ese hemisferio sur y que visitan mi blog, pero, la verdad es que, os envidio, nada más pensar lo fresquitos que estaréis en julio y agosto, ya que en esta ciudad del sureste de España el calor es sofocante...(42º c con una humedad relativa del 70%, como mero ejemplo)
PICO y LOS NIÑOS LUMINOSOS
miércoles, mayo 19, 2010
martes, mayo 18, 2010
NO TENGO MANERA DE CONSEGUIR VER ESTA PELÍCULA
"voy a explotar"
Llevo intentando conseguir ver esta película de alguna forma, desde hace un 1 año y medio, y es que no hay manera.
Desde 2008 esta girando en diferentes festivales, recibiendo el reconocimiento de la crítica y el público. En Murcia se que no la han estrenado y no tiene esa pinta. Su director Gerardo Naranjo creo que no la ha traído a España, pero pido por favor a los que me lean que me indiquen como puedo conseguirla, o como puedo conseguir verla.
Incluso he ido a un vídeo club en Murcia, de esos que se llaman alternativos...y nada, de nada, tampoco tiene ni idea de que película es....
Por favor, indiquen me en comentarios como puedo verla!!!!
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