"Si el príncipe Felipe fuera un verdadero demócrata..." - Olga Rodríguez.
"Si el príncipe Felipe fuera un auténtico demócrata, entendería que ahora, en pleno siglo XXI, le corresponde poner fin a una institución obsoleta y antidemocrática como la monarquía para dejar paso a la soberanía popular. No basta con un referéndum en el que los ciudadanos podamos elegir si la monarquía continúa o no. Al igual que no votamos solo una vez en la vida para decir sí o no al presidente del Gobierno, sino que lo hacemos cada cuatro años, tenemos derecho a decidir a menudo -y no solo una vez- quién debe ocupar la jefatura del Estado. Eso es, al fin y al cabo, una de las esencias de la democracia.
Si el príncipe Felipe fuera un auténtico demócrata entendería que la existencia de un Jefe de Estado llegado a tal por herencia real y sanguínea, con privilegios espectaculares, es un residuo de épocas oscuras en las que a los ciudadanos se les imponía ser simples súbditos.
Ha dicho Juan Carlos en su discurso de abdicación, que “hoy merece pasar a primera línea una generación más joven”, como si el príncipe Felipe fuéramos todos los nacidos a finales de los sesenta o en los años setenta, como si representara a todo esa generación. Si el prínicipe Felipe fuera un auténtico demócrata corregiría a su padre y le recordaría que él, el heredero, no es precisamente representante de una generación afectada por la precariedad, el desempleo, los recortes y el aumento de la desigualdad. Si lo fuera, habría renunciado a sus múltiples privilegios: su mansión, su abultado sueldo, su exigencia de ser tratado como alguien elegido casi por un dedo divino, ante quien el protocolo ordena tratar como a nadie.
Ha dicho hoy Juan Carlos que cuando comenzó su reinado se propuso “encabezar la ilusionante tarea que permitió a los ciudadanos elegir a sus legítimos representantes”, para a continuación hablar de heredero. No hay nada más incompatible con la elección de nuestros representantes que un heredero. Pensará quizá que una mentira repetida muchas veces termina siendo considerada verdad. No está de más recordar las palabras que pronunció Juan Carlos cuando tomó posesión de su cargo:
“¿Juráis por Dios y sobre los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir las leyes fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios que informan el Movimiento Nacional?”, le preguntaron entonces, en el juramento.
“ Juro por Dios y sobre los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir las leyes fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios que informan el Movimiento Nacional”, contestó Juan Carlos.
Si el príncipe Felipe fuera un auténtico demócrata, admitiría que durante el reinado de su padre los ciudadanos no pudimos elegir a todos nuestros legítimos representantes porque el Jefe de Estado fue asignado a dedo y nunca democráticamente.
Si el príncipe Felipe fuera un auténtico demócrata, admitiría que la herencia de su cargo se corresponde a una imposición que se remonta al golpe de Estado que acabó con la II República, democrática, para sembrar años de terror, represión y impunidad, que desembocaron, casi cuarenta años más tarde, en la designación de Juan Carlos como sucesor, efectuada por el propio dictador.
Si el prínicipe Felipe fuera un auténtico demócrata, abordaría toda la historia prohibida y subterránea de este país, aquella que sitúa a España como el país del mundo con más desaparecidos -más de cien mil, aún-, tan solo superado por las cifras del horror de Camboya. Reconocería que la impunidad sobre la que se construyó la tan mitificada Transición tiene como base el olvido, la desmemoria, y el rechazo a la verdad, justicia y reparación para tantos ciudadanos que lucharon por la democracia y que fueron asesinados, perseguidos o represaliados por ello.
Democratizar la jefatura del Estado a través de un referéndum es un primer paso, pero no el último. La imaginada Tercera República no se limita a liturgias, insignias, cánticos y banderas. En el imaginario colectivo la Tercera República conecta con ese otro mundo posible, por el que lucharon nuestros abuelos y bisabuelos, en el que la soberanía popular no se reduzca a tan solo palabras huecas, en el que la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas no resulte tan solo tinta sobre papel, en el que todos podamos disfrutar de una vida digna, con una vivienda, un trabajo y un sueldo dignos. La imaginada Tercera República no implica el rechazo a quienes piensen diferente, sino la voluntad de incluir a todos, sin las imposiciones a las que nos han sometido durante toda esta prolongada Transición.
Desear una Tercera República no es solo decir basta a la Casa Real, impregnada de privilegios y casos de corrupción. Es también, y sobre todo, reivindicar una democracia realmente participativa frente a un modelo -el régimen del 78- que hasta ahora ni siquiera ha llegado a ser representativo. Es luchar contra un sistema que quita viviendas a la gente para dárselas a los bancos. Es combatir unas políticas que fomentan la desigualdad y permiten que los ricos sean más ricos mientras nosotros tenemos cada vez menos. Es defender un mundo en el que no se criminalice la protesta -derecho fundamental en una verdadera democracia-, en el que la economía esté al servicio de la gente y no de una elite. Es reivindicar una nueva forma de entender la política.
Y es también, por supuesto, que ninguna familia, ni siquiera la de la Casa Real, esté por encima de otra. Los principios de la Revolución francesa, Libertad, Igualdad y Fraternidad, siguen pareciendo hoy revolucionarios en esta España de la casta.
Pero el matrix que representa este régimen está empezando a rasgarse y somos muchos los que vemos ya que el rey del cuento está desnudo, por más que insista en que lleva el más innovador de los modelos confeccionados por un sastre.
Si el príncipe Felipe fuera un auténtico demócrata, renunciaría a eso que llaman “su herencia”, a sus privilegios, defendería rendición de cuentas y revocatorios para todos, incluido el jefe de Estado, bajaría al mundo de los mortales y se uniría a nosotros, para ser uno más e intentar, si lo deseara, trabajar junto con tantos otros por una democracia participativa y real".
lunes, junio 02, 2014
"Queda inaugurada la Segunda Transición" - Isaac Rosa.
"Queda inaugurada la Segunda Transición" - Isaac Rosa.
"Muy mal le van las cosas al régimen del 78 si no han sido capaces de aguantar una semana para la abdicación del rey: lo hubiesen hecho ya con el Mundial de fútbol empezado, y nos pillaría algo más amansados que hoy, cuando aun tenemos fresca la convulsión de las Europeas.
Pero no aguantaba ni un día más. Ni la corona, ni por extensión el régimen institucional construido a su alrededor. El grado de descomposición era ya insoportable, y la idea de “esperar tiempos mejores” para un relevo tranquilo no tenía ya sentido, con la infanta en el banquillo sin escapatoria, y la incertidumbre creada por el hundimiento de PP y PSOE, únicos capaces de garantizar la continuidad monárquica. Ahora que todavía controlan las instituciones es posible coronar a Felipe de Borbón, no fuera a ser que las próximas municipales acabasen dando un vuelco como el de 1931, y sin saber tampoco cómo terminará lo de Cataluña.
La buena noticia es que con el rey se acaba la Transición, cuarenta años después. Se acaba por agotamiento, por derrumbe, por pudrición avanzada de todos sus pilares: las instituciones, el bipartidismo, el sistema económico, el modelo territorial, y por supuesto la corona, que ha colapsado hacia dentro, no la hemos derribado.
La mala noticia es que con el relevo en el trono comienza la Segunda Transición: esa que algunos vienen anunciando o deseando desde hace unos años, y que pasaría por una reforma constitucional de alcance limitado, un replanteamiento del modelo territorial para desactivar el problema catalán, un borrón y cuenta nueva de la corrupción pasada, y la construcción de un relato nuevo, pretendidamente ilusionante, de que ahora sí, ponemos el contador a cero, reseteamos el sistema, arreglamos el país.
La Segunda Transición hace más creíble el gran pacto PP-PSOE que atruena desde hace meses. Las resistencias de algunos sectores del PSOE pueden ablandarse con un golpe de efecto tan potente como es la abdicación. Para un partido cuya supervivencia es hoy dudosa, la Segunda Transición es un salvavidas al que agarrarse. Y para el resto de partidos, la maniobra cambia el paso al momento político, altera las prioridades y expectativas, da un puñetazo a una agenda política convulsionada por el resultado de las Europeas.
¿Y los ciudadanos? ¿Aceptamos sin más la “normalidad institucional”, las “previsiones sucesorias”? ¿Nos manifestamos un rato con la bandera republicana, hacemos un poco de ruido unos días, y cuando nos demos cuenta, tras el Mundial y el verano, tenemos ya a Felipe VI consolidado en el trono para otros cuarenta años?
Pienso que no. Espero que no. Es cierto que el movimiento republicano, como tal, está más bien desarticulado, no tenía nada preparado para cuando sucediese algo que desde hace tiempo no era inverosímil. Pero nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. No somos quienes hicieron (o a quienes les hicieron) la primera Transición. El relato oficial de aquella también se ha hundido, y ya sabemos a dónde condujeron aquellas promesas. No tenemos la ilusión de nuestros padres, pero tampoco su miedo. No aceptamos un apaño, un lavado de cara para tirar unos años más.
Sobre todo, no podemos empezar nada nuevo con las mismas bases. Y Felipe de Borbón, por mucho que los publirreportajes nos lo vendan desde hace años como un rey joven, preparado, cercano a la gente, que vive en su tiempo, en realidad es más de lo mismo. Es Borbón, pertenece a una tradición de reyes invariablemente fallidos y fuente de problemas. Ha crecido a la sombra de su padre y su familia, y su único elemento distintivo es haberse casado con una plebeya. Fin de la novedad. Y además sería un jefe de Estado cuya única legitimidad de origen es "ser hijo de". Un anacronismo antidemocrático en tiempos en que la ciudadanía pide más y mejor democracia.
Si de verdad quieren que construyamos un nuevo consenso, renovar lo podrido, iniciar un nuevo tiempo y que todos caminemos en la misma dirección, no hay Segunda Transición que valga. Todo lo que no sea empezar por un referéndum sobre la forma de Estado no nos sirve. Todo lo que no pase por un ejercicio de democracia que sea el acto fundacional del nuevo tiempo, será más de lo mismo".
sábado, mayo 31, 2014
Si fuera "honrado", nuestro alcalde de Murcia, una de esas mañanas que
pasea por Alfonso X, se acercaría al banco y el mismo llevaría la información al juzgado......pero el que algo esconde, algo teme.
Marcos de Quinto lo que quisiera es tener "chinos" trabajando, que esos si son muy "generosos" y están lejos de su casa.
viernes, mayo 30, 2014
"estrella damm 2014"......ya está aquí!!!!!
The Vaccines, Elyella DJs, Me & the Bees, Coriolà, Cálido Home, Zosen Bandido y Mina Hamada, Borja González, Yani Alonso, Joan Tarragó, Mariona Omedes, Úsame & Sebastiaan van Kempen, Xavi Manosa, Claudia Llosa. Arte, playa, cine al aire libre, sol, cerveza, chiringuito, conciertos, camping, chillout, moda, graffitis, artesanía... cultura! Entrena el alma!"
16 años para un "populista"......Si la justicia fuera más rápida y justa con estos casos de corrupción acabaríamos con todos estos ladrones metidos a "politicuchos".......(esperad que saldrá Camps y dirá que "no es firme la sentencia")
"Éxito gramatical" - Juan José Millás.
"Éxito gramatical" - Juan José Millás.
"Podemos es la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo poder y también la primera del plural del presente de subjuntivo del verbo podar. La palabra Podemos genera, pues, una red de significados que activa la malla neuronal, como si fuera nueva. Al aislarla, se transforma en una especie de juguete, quizá en la pieza de un mecano a completar en la cabeza de cada uno. El sujeto elíptico dePodemos es nosotros. Nosotros Podemos. ¿Podemos qué? Aquí se debe añadir el complemento que más plazca al usuario. Podemosdetener los desahucios. Podemos parar los pies a los poderes financieros. Podemos aminorar las desigualdades. Podemos dotar a la política de un sentido más noble. Podemos nacionalizar la electricidad, el gas, el agua. Podemos sanear el ambiente. Podemospodar. Podemos, en fin, es una oración gramatical.
El PSOE se fue al carajo cuando dijo No Podemos. No podemosnegar a los bancos su derecho a dejarte sin casa, ni a las eléctricas el suyo a quitarte la luz, ni a las gasísticas el de cortarte la calefacción. No podemos, “cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”, desoír las órdenes del Ibex 35. Aquel No Podemos fundacional de Zapatero marcó el rumbo a Rajoy. No Podemos dejar de pagar la deuda, No Podemos perseguir a los defraudadores fiscales, No Podemos meter en la cárcel a nuestros amigos corruptos, No Podemos evitar que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres…
Estamos gobernados, en efecto, por la lógica del No Podemos (en el doble sentido de poder y podar). Una lógica desde la que una clase corrompida trabaja para sí y para los especuladores que la recogen más tarde en sus Consejos de Administración. El éxito de Podemos es por ahora de carácter sintáctico más que político. Pero la sintaxis no es mal sitio para empezar a hacer política".
"La verosimilitud cambia de bando" - Isaac Rosa.
"La verosimilitud cambia de bando" - Isaac Rosa.
"¿Quién se atreve a hacer pronósticos políticos para los próximos meses? ¿Alguien se arriesga a aventurar qué pasará en las municipales y autonómicas? ¿Y en las generales?
El resultado de las europeas, y la sacudida que desde el domingo recorre a la izquierda política, los movimientos sociales y a tantos ciudadanos, se ha convertido en una grieta en la verosimilitud: lo que hasta ayer era improbable, incluso imposible, hoy entra en el campo de lo probable, de lo posible.
Hasta el domingo, todos teníamos más o menos una composición de por dónde discurriría el futuro más cercano, aceptábamos unos límites estrechos. De repente ese marco se ha ensanchado, sus límites han saltado en pedazos. Lo que ayer era increíble, hoy ya no lo es tanto.
Vuelvo a la pregunta inicial: ¿quién se atreve a vaticinar lo que sucederá en las municipales del próximo año? Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Madrid. Hasta el domingo pasado, toda mi esperanza de desalojar al PP pasaba por un acuerdo post-electoral entre PSOE, IU y alguna otra fuerza minoritaria, por no creer posibles otras mayorías electorales. Y lo mismo en muchos otros ayuntamientos y comunidades. Nadie se hacía ilusiones con otro escenario, con una victoria de fuerzas políticas que no incluyese en el cálculo al PSOE.
De pronto, lo imposible se vuelve posible. No es fácil, lo sé, pero ya no es descabellado imaginar que un frente amplio, una coalición, una lista ciudadana, alguna fórmula imaginativa que ensanche aun más la grieta, pueda poner patas arriba el escenario municipal, hacerse con el ayuntamiento. Insisto: no es fácil, incluso muy difícil. Extremadamente difícil, si quieren. Pero ya no es imposible. Ya no es impensable. Ya no es inverosímil.
El hundimiento del PP en sus territorios más leales, el agujero sin fondo del PSOE, la aparición de Podemos y el ascenso generalizado de las izquierdas, y sobre todo el calambre que estos días recorre a partidos, movimientos y ciudadanos, han invalidado las categorías de verosímil-inverosímil que funcionaban hasta ayer. Ahora nos lo creemos: que podemos recuperar los ayuntamientos, las comunidades, convertir en fuerza electoral lo que hasta ahora era fuerza social.
El suelo se mueve bajo los pies, y algunos se apresuran a taponar la grieta: ya sea alarmando, recurriendo al miedo (la ingobernabilidad, el radicalismo, el populismo, ETA, lo que se les ocurra…); o bien lanzando pronósticos que se pretenden profecías de autocumplimiento (que las aguas volverán a su cauce, que lo de las europeas es un espejismo, flor de un día…).
Hace ya cinco o seis años que la verosimilitud se quebró, se ensanchó, saltó en pedazos: pero solo lo había hecho en un sentido, para un bando. Todo lo que hasta poco antes nos parecía improbable (recortes de derechos, contrarreformas, bajadas salariales, saqueo generalizado, impunidad, crisis europea), ya no lo era. De pronto, todo era posible, cualquier cosa podía ocurrir: la ruptura del euro, el rescate del país, el empobrecimiento generalizado, el despido libre, el endurecimiento represivo. Ningún escenario era ya impensable.
El campo de lo verosímil se había agrandado, pero solo para un bando: las políticas alternativas, transformadoras, seguían siendo imposibles; invertir el signo de los tiempos entraba en lo inverosímil. Nos creíamos que eran capaces de decretar cualquier barbaridad antisocial, pero no nos creíamos capaces de ganar, gobernar y aplicar otras políticas.
Como escribe Belén Gopegui (Un pistoletazo en medio de un concierto), referido a la novela pero válido para otras categorías, “la verosimilitud es un concepto ideológico”, propiedad de unos pocos que la han okupado aunque se presenten como sus legítimos propietarios. Ellos deciden qué es verosímil y qué inverosímil. Qué es posible y qué imposible.
Y aquí estamos. Vuelvo a repetirlo, por si no se me entendió: todo sigue siendo difícil, mucho. Todo sigue estando por hacer, y los obstáculos son enormes. Ganar ayuntamientos y comunidades, aspirar a una mayoría de cambio para las generales, derrotar a los antisistema que nos gobiernan. Tremendamente difícil. Pero ya no imposible. Ya no increíble. Y eso supone un paso gigante, un cambio de expectativas y cálculos, un terremoto.
El miedo aun no ha cambiado de bando, tampoco el dolor. Pero la verosimilitud sí. Es un primer paso. Y no pequeño".
Unas canciones para el fin de semana que recibe a junio.
Yellow Ostrich "full performance - live on KEXP"
Lykke Li "full performance - live on KEXP"
Juana Molina "full performance - live on KEXP"
Intergalactic Lovers "islands" (acústico)
Intergalactic Lovers "islands"
Intergalactic Lovers "northern Rd" (acústico)
Intergalactic Lovers "northern Rd"
jueves, mayo 29, 2014
Cam Vies!!!!!
Es que esto era una cosa de "terroristas", "nazis", rojos peligrosos", castristas", "venezolanos chavistas", "bolivarianos", "anticastas",......y se me olvidaba...."de gente con coleta con ropa de Alcampo".
Diaz Ferrán pide que las 24 horas en la cárcel y los trabajos carcelarios son insostenibles para el sistema.....
Después del "Plan-E de Zapatero".....llega a Españistán el "Plan Rajoy".....Todo sea por recuperar un puñado de votos.
"Que se rasquen" - Maruja Torres.
"Que se rasquen" - Maruja Torres.
"Cinco escaños, atuendos informales, una insolente juventud, y ya están los sospechosos habituales de los partidos de costumbre poniendo el grito en el cielo, al tiempo que los medios de comunicación afines, es decir, los que se dedican a muñir las tetas del sistema, sea en su versión política o en la bancaria y empresarial, o en todas a la vez, sacan sus vocablos de producción masiva para confundir al personal. "Ingobernable" (la situación, si esto sigue así), "radicales" (metiendo en el mismo saco a todos los que les sobran para su prudente proyecto de hipnosis nacional, mezclando a lepeneros con izquierdistas); y, también, frikis. Echo en falta algo sabrosón procedente de Ana Botella, pero si no lo regurgita antes de que este apunte se publique, podemos recurrir a su inagotable fondo de armario. Su famosa comparación del sentir de la calle con la Revolución Francesa -que guarda en el estante de los sombreros para cabezas cortadas- nos viene ahora y, nunca mejor dicho, al pelo.
De todas las palabras a cuya prostitución por parte de los distintos poderes hemos asistido en los últimos años, lo que peor me sienta es el nuevo significado que se les atribuye a liberal -que era, antes, la definición de un pensamiento muy respetable- y a radical, que en la nueva interpretación de estos violadores del verbo engloba a cualquiera que no esté de acuerdo con ellos. En cuanto a la ocurrencia del frikismo, ya ha sido contestado por columnistas de fuste.
Por el momento me hallo muy ocupada esperando que el ministro de la Porra y la Cruz aproveche que está en el Valle de los Caídos para escalar ese monumental grupo escultórico, obra de Juan de Ávalos, que hay en la entrada, y que muestra a un pedazo de travestón disfrazado de Dolorosa con un señor en bragas muerto en su regazo. Eso sí que es el monte Rushmore de los frikismos patrios.
Volviendo al principio, yo, que no les voté -soy una clásica, lo hice al Partido Verde- observo a Podemos con aprecio y respeto, le tengo, además, un gran cariño histórico a Jiménez Villarejo y, sobre todo, me han colmado de gozo las reacciones de los otros en el después. Cómo les pica.
Es posible que estos sepultureros que ahora se palpan a ver si les han robado la cartera no estuvieran tan alterados si el millón de votos que ha ido a Podemos hubiera votado a Falange Española, la cual cosa equipararía su desdicha a la de Hollande y Cameron.
Mira por dónde, en España siempre estamos a la contra. Cuando en Europa pintaban bastos aquí teníamos al Zapatero del primer mandato, y, ahora que allí pintan neonazis, aquí pensamos que ya tenemos bastante derecha extrema con la que gobierna. Crece la esperanza entre la gente que se niega a ser aplastada. Un poco a la manera de Portugal y Grecia, países que, como nosotros, no olvidan que sufrieron dictaduras.
El gran tótem de la Transición, ese obstáculo plantado a las puertas de nuestro futuro, sigue tambaleándose. Hurra".
"Las familias aportan casi 50 veces más a las arcas públicas que las grandes empresas" - Intermón Oxfam.
Desigualdad.org........Firma!!!!!!
"Las familias aportan casi 50 veces más a las arcas públicas que las grandes empresas".
"Fiscalidad justa para una sociedad más equitativa
Hoy es un imperativo que España deje de ser el segundo país más desigual de Europa y recupere las conquistas sociales alcanzadas en las últimas décadas.
Para ello, es imprescindible impulsar una reforma fiscal que permita financiar las políticas sociales tras los recortes sufridos en los últimos años. Recaudar con justicia para blindar el Estado del bienestar, luchar contra la exclusión social y recuperar la solidaridad internacional, debe ser el objetivo de la reforma fiscal.
Estamos ante una oportunidad excepcional para corregir la desigualdad de ingresos y de oportunidades que amenaza las bases de la democracia y de la justicia social".
Hoy es un imperativo que España deje de ser el segundo país más desigual de Europa y recupere las conquistas sociales alcanzadas en las últimas décadas.
Para ello, es imprescindible impulsar una reforma fiscal que permita financiar las políticas sociales tras los recortes sufridos en los últimos años. Recaudar con justicia para blindar el Estado del bienestar, luchar contra la exclusión social y recuperar la solidaridad internacional, debe ser el objetivo de la reforma fiscal.
Estamos ante una oportunidad excepcional para corregir la desigualdad de ingresos y de oportunidades que amenaza las bases de la democracia y de la justicia social".
"Venezuela es esto" - Ángel Montiel.
"Venezuela es esto" - Ángel Montiel.
"El expresidente socialista Felipe González y el portavoz regional del PP, Francisco Bernabé, han coincidido a la misma hora en una declaración en que lamentan la emergencia de Podemos, pues lo consideran un exponente de ‘política venezolana’. No amplían el concepto, pero hemos de sobreentender que ambos entienden por ‘política venezolana’ la que contiene más apariencia que realidad democrática y la que se construye desde el populismo, es decir, palabrería social vacua junto a la existencia de privilegios sin límite para la oligarquía políticoeconómica ligada al partido dominante, y todo esto en medio de la arbitrariedad de las leyes represivas, el control estricto de los medios de comunicación y el consentimiento de la corrupción entre propios y afines.
Si es a esto a lo que ambos se refieren, poca ‘política venezolana’ alcanzaría a promover Podemos en España, pues ya se le han adelantado PP y PSOE. Los casos Bárcenas y Eres de Andalucía, la reforma constitucional a dedo, las amnistías fiscales, las contrarreformas del sistema judicial o de la Ley Mordaza o de Seguridad… O, sin ir más lejos, la permisividad para que los expresidentes de Gobierno cobren cifras millonarias de empresas estratégicas a las que beneficiaron desde Moncloa. Y en la Región ¿no parece ‘política venezolana’ el inexplicable follón que ha montado, en plena crisis, el partido del Gobierno para dar una salida política a quien era su presidente o el que se pretende montar para salvar al imputado alcalde de Murcia de las cornadas de la Justicia en el burladero del Senado? Por poner sólo unos ejemplos.
No sigo el día a día de la ‘política venezolana’, pero sería difícil sorprenderse por alguna práctica que no se haya hecho cotidiana entre nosotros.
La paz del Señor".
"El expresidente socialista Felipe González y el portavoz regional del PP, Francisco Bernabé, han coincidido a la misma hora en una declaración en que lamentan la emergencia de Podemos, pues lo consideran un exponente de ‘política venezolana’. No amplían el concepto, pero hemos de sobreentender que ambos entienden por ‘política venezolana’ la que contiene más apariencia que realidad democrática y la que se construye desde el populismo, es decir, palabrería social vacua junto a la existencia de privilegios sin límite para la oligarquía políticoeconómica ligada al partido dominante, y todo esto en medio de la arbitrariedad de las leyes represivas, el control estricto de los medios de comunicación y el consentimiento de la corrupción entre propios y afines.
Si es a esto a lo que ambos se refieren, poca ‘política venezolana’ alcanzaría a promover Podemos en España, pues ya se le han adelantado PP y PSOE. Los casos Bárcenas y Eres de Andalucía, la reforma constitucional a dedo, las amnistías fiscales, las contrarreformas del sistema judicial o de la Ley Mordaza o de Seguridad… O, sin ir más lejos, la permisividad para que los expresidentes de Gobierno cobren cifras millonarias de empresas estratégicas a las que beneficiaron desde Moncloa. Y en la Región ¿no parece ‘política venezolana’ el inexplicable follón que ha montado, en plena crisis, el partido del Gobierno para dar una salida política a quien era su presidente o el que se pretende montar para salvar al imputado alcalde de Murcia de las cornadas de la Justicia en el burladero del Senado? Por poner sólo unos ejemplos.
No sigo el día a día de la ‘política venezolana’, pero sería difícil sorprenderse por alguna práctica que no se haya hecho cotidiana entre nosotros.
La paz del Señor".
miércoles, mayo 28, 2014
El hijo de Tejero podrá volver a celebrar los aniversarios del 23-F en el cuartel......y el Ministro del Interior se va al "valle de los caídos" a rezar y pedir perdón".
Esta noche "reflexionaré" sobre lo que me dice Wert.....pero ya se me abre una nueva línea de negocio para mi pensamiento "neoliberal".
"Pablo Iglesias" - José Antequera.
"Pablo Iglesias" - José Antequera.
"El ascenso estelar de Podemos, sus cinco escaños europeos de un plumazo, además de un acontecimiento histórico, ha sido una dura bofetada para los demás partidos, que ahora se revuelven como perros rabiosos contra Pablo Iglesias, como si hubiera hecho algo malo el chico, mas que hacer alta política, política de la honrada y de la buena. Desde el PP y sus agentes periodísticos lo han acusado de chavista, procubano, radical, escracheador, marxista-estalinista, proiraní, antistema, perroflauta, friki, perrojudío, utópico, televisivo y no sé cuántas cosas más. Rosa Díez también se ha puesto histérica la muchacha porque el joven catedrático le ha comido la tostada por la izquierda, y en un arrebato de locura lo ha llegado a comparar con la fachilla Marine Le Pen, qué burrada. En el PSOE están tan ocupados con la ruina de Ferraz, con las primarias y con la mudanza de Rubalcaba (se va de la casa, no sé si ustedes se han enterado) que no han tenido tiempo de analizar la cosa. En España, cuando emerge alguien desde la izquierda que quiere cambiar la actual situación, mejorar la vida de los ciudadanos, avanzar en la socialdemocracia, se le tilda de comunista y a otra cosa. Qué falta de imaginación. Se creen que con agitar el espantajo del comunismo, con gritar que viene el coco, el gentío saldrá corriendo por la calle, pero ocurre que el gentío, el pueblo, está harto de falsas promesas, del sagastacanovismo pútrido y estéril, de las políticas del masdelomismo, del antiguo régimen y de otras estafas varias. Pablo Iglesias no tiene aspecto de demonio con cuernos, rabo y tridente, sino más bien al contrario, parece como si alguien le hubiera enroscado la cabeza de Jesucristo a un tirillas trajeado de Alcampo, eso sí, un Jesucristo a lo Max Von Sydow, que es al que más se parece. Lo que ocurre con la casta política de nuestro país, como le gusta decir a Pablo Iglesias, es que ve peligrar sus privilegios medievales, franquistas, y por eso se unen todos a una contra el advenedizo, el mesías de los parias de la famélica legión que viene de la Galilea de la miseria, del páramo desértico de la crisis, para reventarles el sanedrín/chiringuito. A Podemos le han votado más de un millón doscientas mil personas, más de un millón de votantes reflexivos e ilusionados que cuanto menos merecen un respeto, porque el voto es sagrado y el personal vota a quien le rota, que para eso es la democracia, oiga, a ver si se entera el señor Floriano de una vez. La frase quijotesca ladran, luego cabalgamos, viene más al pelo que nunca y desde el PP hasta el PSOE, pasando por IU y por UPyD, andan diarreicos, laxados de más, con el ano alborotado, como diría Miguel Hernández, porque un líder inteligente, valeroso y hasta la fecha independiente se los ha pasado a todos por el esmeril. Iglesias no es un líder comunista chapado a la antigua al estilo desarrapado y rural Evo Morales, como lo quieren pintar, sino un hombre leído y culto, gran orador y con proyección de estadista, un nuevo Felipe que puede arañar votos por la izquierda y por el centro, por la derecha y por donde haga falta, porque la desilusión y el desencanto no tienen siglas políticas y solo hacía falta que apareciera alguien con ganas de cambiar el país de verdad para que empezara el terremoto político. Si no existiera Podemos habría que inventarlo. No sé yo si llegarán a gobernar algún día, pero si este proyecto sirve para corregir los desmanes del Gobierno y la indolencia del PSOE ya sería una victoria. Que tiemble Rajoy, porque el tiempo de sus malos recortes y sus gurteles corruptos quizá se esté agotando; que tiemble el PSOE porque quizá Madina no pase de las primarias; que tiemble Cayo Lara porque a su izquierda rancia de otros tiempos le puede dar un revolcón esta nueva izquierda, la izquierda tuiter de Pablo Iglesias, una izquierda idealista con los pies en el suelo, moderna, imaginativa, honrada, peleona y callejera que quiere recuperar el espíritu decente de la democracia ateniense. Que tiemblen todos porque este Pablo Iglesias no es ninguna broma. A partir de ahora, el efecto Podemos puede ser imparable".
"El ascenso estelar de Podemos, sus cinco escaños europeos de un plumazo, además de un acontecimiento histórico, ha sido una dura bofetada para los demás partidos, que ahora se revuelven como perros rabiosos contra Pablo Iglesias, como si hubiera hecho algo malo el chico, mas que hacer alta política, política de la honrada y de la buena. Desde el PP y sus agentes periodísticos lo han acusado de chavista, procubano, radical, escracheador, marxista-estalinista, proiraní, antistema, perroflauta, friki, perrojudío, utópico, televisivo y no sé cuántas cosas más. Rosa Díez también se ha puesto histérica la muchacha porque el joven catedrático le ha comido la tostada por la izquierda, y en un arrebato de locura lo ha llegado a comparar con la fachilla Marine Le Pen, qué burrada. En el PSOE están tan ocupados con la ruina de Ferraz, con las primarias y con la mudanza de Rubalcaba (se va de la casa, no sé si ustedes se han enterado) que no han tenido tiempo de analizar la cosa. En España, cuando emerge alguien desde la izquierda que quiere cambiar la actual situación, mejorar la vida de los ciudadanos, avanzar en la socialdemocracia, se le tilda de comunista y a otra cosa. Qué falta de imaginación. Se creen que con agitar el espantajo del comunismo, con gritar que viene el coco, el gentío saldrá corriendo por la calle, pero ocurre que el gentío, el pueblo, está harto de falsas promesas, del sagastacanovismo pútrido y estéril, de las políticas del masdelomismo, del antiguo régimen y de otras estafas varias. Pablo Iglesias no tiene aspecto de demonio con cuernos, rabo y tridente, sino más bien al contrario, parece como si alguien le hubiera enroscado la cabeza de Jesucristo a un tirillas trajeado de Alcampo, eso sí, un Jesucristo a lo Max Von Sydow, que es al que más se parece. Lo que ocurre con la casta política de nuestro país, como le gusta decir a Pablo Iglesias, es que ve peligrar sus privilegios medievales, franquistas, y por eso se unen todos a una contra el advenedizo, el mesías de los parias de la famélica legión que viene de la Galilea de la miseria, del páramo desértico de la crisis, para reventarles el sanedrín/chiringuito. A Podemos le han votado más de un millón doscientas mil personas, más de un millón de votantes reflexivos e ilusionados que cuanto menos merecen un respeto, porque el voto es sagrado y el personal vota a quien le rota, que para eso es la democracia, oiga, a ver si se entera el señor Floriano de una vez. La frase quijotesca ladran, luego cabalgamos, viene más al pelo que nunca y desde el PP hasta el PSOE, pasando por IU y por UPyD, andan diarreicos, laxados de más, con el ano alborotado, como diría Miguel Hernández, porque un líder inteligente, valeroso y hasta la fecha independiente se los ha pasado a todos por el esmeril. Iglesias no es un líder comunista chapado a la antigua al estilo desarrapado y rural Evo Morales, como lo quieren pintar, sino un hombre leído y culto, gran orador y con proyección de estadista, un nuevo Felipe que puede arañar votos por la izquierda y por el centro, por la derecha y por donde haga falta, porque la desilusión y el desencanto no tienen siglas políticas y solo hacía falta que apareciera alguien con ganas de cambiar el país de verdad para que empezara el terremoto político. Si no existiera Podemos habría que inventarlo. No sé yo si llegarán a gobernar algún día, pero si este proyecto sirve para corregir los desmanes del Gobierno y la indolencia del PSOE ya sería una victoria. Que tiemble Rajoy, porque el tiempo de sus malos recortes y sus gurteles corruptos quizá se esté agotando; que tiemble el PSOE porque quizá Madina no pase de las primarias; que tiemble Cayo Lara porque a su izquierda rancia de otros tiempos le puede dar un revolcón esta nueva izquierda, la izquierda tuiter de Pablo Iglesias, una izquierda idealista con los pies en el suelo, moderna, imaginativa, honrada, peleona y callejera que quiere recuperar el espíritu decente de la democracia ateniense. Que tiemblen todos porque este Pablo Iglesias no es ninguna broma. A partir de ahora, el efecto Podemos puede ser imparable".
Cuánto tardará en entrar en prisión???......Se irá unos días a Mallorca a pasear con Jaume???
Seguro que es de Podemos.....Pobre Rafael.
Seguro que es de Podemos.....Pobre Rafael.
RTVE, la "tele de todos", se gasta 39 millones de euros en "renovar" el vestuario de la chica del traje rosa.
martes, mayo 27, 2014
"Los orígenes del fascismo en Europa: antes y ahora" - Vicenç Navarro.
"Los orígenes del fascismo en Europa: antes y ahora" - Vicenç Navarro.
"Una de las interpretaciones de la historia europea que es más errónea y ha tenido peores consecuencias en la vida política y económica de este continente es la explicación que se ha dado de las causas de la subida al poder de Hitler y del nazismo en Alemania. Un argumento que se ha escrito para justificar las enormes políticas de austeridad (con recortes del gasto público, incluyendo el gasto público social, y la bajada de salarios), promovidas e impuestas por el gobierno alemán a los países de la Unión Europea, y muy en especial a los países periféricos de la Eurozona, tales como España, ha sido el supuesto temor (en realidad, pánico) que el pueblo alemán ha tenido históricamente a la hiperinflación, pues en su memoria colectiva se considera que dicha hiperinflación fue la causa del surgimiento y victoria electoral del nazismo en Alemania. De ahí –se nos dice- que las políticas de austeridad de ahora sean necesarias para evitar una inflación que podría llevarnos a la aparición de un nuevo fascismo. Si usted sigue la literatura científica económica leerá este argumento miles de veces.
Esta interpretación de lo que ocurrió en Alemania está, sin embargo, profundamente equivocada, no solo en su totalidad, sino en cada uno de sus supuestos. Comencemos por la explicación que atribuye la victoria de Hitler a la hiperinflación. De esta explicación uno tendría que ver que, cuando Hitler fue elegido, la inflación era muy alta, tan alta que la gente, en protesta, votó por Hitler. Pues bien, veamos los datos. Hitler fue elegido en el año 1933. Y ahora vayamos a los datos de la inflación en aquel año. Y el lector se asombrará, pues encontrará que no había ni pizca de inflación. En realidad, la elevada inflación había desaparecido hacía ya tiempo. Y ahí están los datos. Repito, no había inflación. No se puede, por lo tanto, decir que la elevada inflación había llevado a Hitler al poder.
¿Qué estaba pasando? Es fácil de ver y entender. Si usted mira la evolución de la inflación verá que la elevada inflación fue antes del 1933, en realidad, diez años antes, en los años veinte. En el año 1923, diez años antes de la elección de Hitler, Alemania estaba en medio de una insostenible inflación; en julio de aquel año, 1 dólar era equivalente a 1,1 millones de marcos. Dos meses más tarde, era de 109 millones. Repito, una situación que no podía continuar. Ello forzó a que el gobierno tomara toda una serie de medidas –que hoy se llamarían de austeridad- que tuvieron enormes consecuencias (como también tienen enormes consecuencias las políticas de austeridad de ahora). Y una de ellas fue el enorme crecimiento del desempleo, que pasó de un millón a seis millones de alemanes en solo tres años, lo que representaba una tasa de desempleo de un 30%. Fue esta creación de desempleo y el gran descenso del bienestar de la población lo que condujo a los movimientos de protesta, incluyendo el nazismo. Esto es lo que no se dice y debería decirse, porque hoy estamos viendo en Europa una situación muy similar, donde las políticas de austeridad están generando el crecimiento de movimientos fascistas (llamados chovinistas o lo que fuere) a lo largo del territorio europeo. No fue la inflación, sino el tipo de respuesta que el gobierno escogió -las políticas de austeridad, con un gran descenso del gasto público y de los salarios- para resolver esa elevada inflación lo que creó el enorme enfado popular y desafección hacia el régimen democrático, tal como está ocurriendo ahora.
El segundo punto que es erróneo en esta interpretación histórica de atribuir a la elevada inflación la subida de Hitler al poder, es la interpretación de las causas de la inflación. No hay duda de que el nivel de inflación en 1923 era insostenible. Pero, ¿qué es lo que causó la inflación? Y la respuesta, de nuevo, es fácil de ver. Fueron las enormes políticas de austeridad que los aliados habían impuesto a la Alemania derrotada en la I Guerra Mundial. El que mejor predijo las consecuencias de estas políticas fue John Maynard Keynes, que era el representante del gobierno británico en Versalles, en la reunión que definió las políticas que tendrían que seguirse por parte del vencido Estado alemán al terminar la I Guerra Mundial, políticas que eran tan punitivas que no permitían la recuperación de la economía alemana mediante políticas expansivas, con el aumento del gasto público, entre otras medidas. Keynes abandonó la reunión, como señal de su profundo desacuerdo. Tales medidas no dejaban ninguna otra alternativa al gobierno alemán que intentar crecer a base de imprimir dinero, lo cual hizo en abundancia, que es lo que creó la inflación. Y ahí está el problema, y también la semejanza con la situación actual.
La manera como se construyó la Eurozona y su gobernanza dificulta enormemente el estímulo económico mediante la expansión del gasto público y el aumento de los salarios. En realidad, el crecimiento económico ha descendido en la Unión Europea desde que se estableció el euro. El Tratado de Maastricht y, todavía peor, el Pacto Fiscal impuesto por Alemania, imposibilita que los Estados tengan déficit público. Ello forzó a que la estructura de poder de la Eurozona, y muy en particular el Banco Central Europeo, recurrieran a políticas de expansión monetaria (es decir, imprimir dinero, como hizo el gobierno alemán tras la I Guerra Mundial), con el peligro de que se generara inflación. Y a fin de evitar que ello ocurriera, se están llevando a cabo políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de la población y que están causando el surgimiento del fascismo. La historia se repite.
¿Qué está ocurriendo ahora?
Hoy, una de las opciones políticas que está canalizando más el enfado de las clases populares, y muy en particular de la clase trabajadora, es la ultraderecha, tal como estamos viendo en varios países. El caso de Francia es claro. El Frente Nacional, dirigido por Le Pen, fue el que utilizó durante la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo un discurso movilizador de la clase trabajadora, presentándose a sí mismo, sin ninguna inhibición, como el mejor instrumento para defender los intereses de la clase trabajadora, en la lucha de clases frente a la oligarquía nacional, que había traicionado a la patria vendiéndose a la Troika. Es elnacionalsocialismo, que históricamente tuvo una base obrera y ahora la recupera tras la complicidad de las izquierdas tradicionales (y muy en especial de la socialdemocracia) con la imposición de políticas que dañan los intereses de las clases trabajadoras a costa de incrementar los beneficios del capital. En este discurso, la lucha de clases y la identidad nacional son idénticas, utilizando la bandera y la defensa de la identidad y de la patria como el punto movilizador. Ha sido una mezcla ideológica imbatible. Era lógico y predecible que el fascismo ocupara el vacío creado por el socialismo y el comunismo. El pasado domingo, Le Pen consiguió el apoyo del 30% de los jóvenes y del 43% de los trabajadores franceses.
El internacionalismo de las izquierdas en su compromiso con Europa se ha mostrado impotente frente al nacionalismo del nacionalsocialismo. Por otra parte, la identificación de las izquierdas con la defensa de los inmigrantes es su punto vulnerable, pues parecen no ser conscientes de que los que pagan los costes de la integración de los inmigrantes en un país son los miembros de la clase trabajadora. Ni que decir tiene que la inmigración enriquece a un país. Ahora bien, los costes inevitables que implica su integración, que benefician a toda la sociedad, no pueden ser pagados por aquellos más vulnerables que absorben el coste. Las izquierdas, por lo general, no han sido sensibles a este punto. Añádase a ello que su internacionalismo, con su alianza con los otros pueblos de Europa, carece de credibilidad debido a su complicidad con el mundo del capital. El distanciamiento de los partidos de izquierda gobernantes (y muy en especial de la socialdemocracia) respecto a la clase trabajadora ha sido el origen de su deterioro electoral.
En España, el fascismo (que adquirió su máxima expresión durante la dictadura, establecida con la ayuda del nazismo alemán y el fascismo italiano) se caracterizó por el nacionalcatolicismo, que conjugó un nacionalismo uninacional extremo con un catolicismo enormemente reaccionario. El golpe militar de 1936 se hizo contra los rojos –socialistas y comunistas- y los separatistas –aquellos que tenían una visión de España distinta a la del fascismo español-.
Esta ideología nacionalcatólica continúa siendo muy extendida en sectores de la población española, lo cual explica su receptividad al mensaje del Partido Popular de presentarse como el defensor de la unidad de España y de los valores cristianos. Ello explica que el partido político más instrumentalizado por los poderes financieros y económicos existentes en Europa y en España continúe ganando las elecciones a pesar del enorme daño que sus políticas han causado a las clases populares, incluyendo sus votantes. El dominio por parte del PP de la bandera y del crucifijo explica su pervivencia, fruto de una Transición sumamente inmodélica.
Lo que las izquierdas deberían hacer es criticar este nacionalcatolicismo, todavía muy hegemónico en el Estado español, presentándolo por lo que es: el caparazón que sostiene un enorme domino de una minoría (servil y dócil con la Troika) frente a la mayoría de los distintos pueblos de España, que presentan como visión alternativa otra España, la republicana, multinacional y poliédrica, laica, democrática y socialmente justa.
El domingo pasado mostró una vez más el problema de las izquierdas en España. El voto a las izquierdas fue mucho mayor que el voto a las derechas. Pero las derechas continuarán gobernando España. Y seis millones más continuarán desempleados, habiendo alcanzado la situación social de las clases populares unos niveles desconocidos de deterioro. Gran parte de la responsabilidad la tienen los dirigentes del PSOE (el partido mayoritario de las izquierdas), cuyas políticas públicas han sido responsables de este deterioro, siendo cómplices con la derecha española y con las derechas europeas en el desarrollo de la Europa del capital. España necesita una rebelión del electorado y de las bases de este partido para cambiar profundamente su dirección y sus aparatos. Y las izquierdas no gobernantes (cuyo crecimiento aplaudo y considero muy positivo) deberían transcender sus intereses partidistas para aliarse a lo largo del territorio español para agitar el panorama político español, con amplias movilizaciones y exigencias de cambio a todos los niveles, con una amplia participación ciudadana, concienciando a la población de que los que gobiernan España representan una minoría muy exigua de la población española (11% del censo electoral) que defiende unos intereses económicos y financieros muy particulares que anteponen a los intereses de las clases populares, que son la mayoría de la población".
Una "terrorista" - "nazi", que seguro que ha votado a Podemos, ha intentado quemar a todos los "Malditos Funcionarios".....y creo que había algún "Puto Interino".
Ana celebra de nuevo que su ex-marido, Jesús Sepulveda, no haya cometido delito fiscal......aunque tenga cerca 600.000 eurakos "donados" por "bigotes & company".
"Las razones de mi voto a Podemos" - José Luis Serrano.
"Las razones de mi voto a Podemos" - José Luis Serrano.
"Si quieres construir un barco no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo: crea en los hombres anhelo de mar".
Eso dijo Juan Carlos Monedero la primera vez que le oí en un mitin de Podemos. Más o menos. Es una frase de Antoine de Saint-Exupéry. Me hizo llorar. Ese día decidí votar a Podemos porque nunca, es mis 46 años de vida, había llorado escuchando a un político salvo por horror.
Porque soy un idealista que se sintió feliz aquellas jornadas posteriores al quince de mayo en la Puerta del Sol de Madrid, en las que vi y viví tanta juventud, tanta ilusión y tanto sentido común.
Porque me acerqué a alguno de los círculos de Podemos, y les dije que alguna vez había votado al PSOE, y luego a IU, y me interrumpieron y me dijeron que allí no se pedía el certificado de buena conducta o limpieza de sangre a nadie, porque aspiran a ser el 99%.
Porque he visto muchísima inteligencia en la campaña. Porque soy matemático y tiendo a analizarlo todo en función del esfuerzo, de los resultados, de la productividad. Y pese a que no me cae bien Pablo Iglesias, poner su foto en las papeletas ha sido una idea absolutamente brillante que se estudiará en las escuelas de negocios. Y toda la campaña en general.
Porque recibí una carta de Podemos en mi buzón (sin sello, sin sobre, sin papeletas) que decía que si me había llegado esa carta es porque alguien cercano a mí se estaba preocupando por mi futuro.
Porque el viernes 23 de mayo estuve en el mitin de cierre de campaña junto al Reina Sofía y escuché a Lola, a Teresa, a Pablo (Echenique), y hacía un frío espantoso y noté al público algo frío también y pensé que quizá se estaba todo desinflando, y que el domingo volvería a pasar lo que pasó en las elecciones tras el 15-M: nada. Pero era solo prudencia: la prudencia que da el continuo desencanto.
Porque allí, al lado de aquellos chicos, hay una escultura en la que poca gente repara que se llama El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella. Y me emocioné.
Porque el domingo por la noche di saltos de alegría en el sofá mientras se iban haciendo públicos algunos resultados de algunas mesas concretas.
Porque he oído a Podemos hablar de alegría y de amor. Sí: de amor.
Porque conozco a Beatriz Gimeno, que está en Podemos, y es una de las personas más cuerdas, más sensatas y más inteligentes de este país.
Porque hoy se me han acercado amigos diciendo que, pese a que no votaron el domingo, están ya deseando votar en las próximas elecciones. Porque yo mismo estoy ya deseando votar otra vez.
Porque hoy Lola, Teresa y Pablo y otros dos son eurodiputados y sí me representan. Que sí, que sí, que sí me representan.
Porque llegará (a lo mejor) la desilusión pero carpe diem mientras. Porque quizá soy un idiota, un idealista, un loco, pero tengo anhelo de mar pese a vivir a cuatrocientos quilómetros de él".
"Criminalizar a Podemos" - Antonio Maestre.
"Criminalizar a Podemos" - Antonio Maestre.
"Las elecciones europeas del pasado domingo han provocado un verdadero sismo en la política española. El varapalo al bipartidismo, que ha pasado del 80% de los votos al 49%, el ínfimo resultado del PSOE, el castigo al PP y, sobre todo, la sorprendente irrupción de Podemos en el panorama electoral han provocado que la política española se convulsione. Los cinco escaños y los 1.200.000 votos que ha conseguido la formación encabezada por Pablo Iglesias han supuesto una verdadera cascada de reacciones, desde la incomprensión al menosprecio. Pero, sobre todo, lo que ha causado el magnífico resultado de la formación creada el pasado 11 de marzo ha sido una plétora de insultos y su criminalización. Tanto para la formación y el cabeza de lista, como para todos aquellos ciudadanos que han optado por la nueva formación de izquierdas.
Los conservadores españoles han optado nuevamente por la criminalización de la alternativa política que no comparten. Una opción que se ha demostrado que, lejos de minar y mermar las opciones de Podemos, crea una nueva serie de apoyos, los que han llevado a la formación a sus buenos resultados, ya que uno de los elementos del éxito de la formación es oponerse a esa manera de hacer política de los conservadores, la criminalización y el desprecio. La misma estrategia intolerante que han tomado en Cataluña y que crea independentistas a un ritmo que no son capaces de asimilar.
El Partido Popular, igual que en su habitual campaña contra los movimientos sociales, ha apostado por el discurso de criminalización, el mismo que han sufrido Ada Colau y la PAH. Carlos Floriano, en un nuevo ejercicio de ceguera, ha creído oportuno equiparar a Podemos con la PAH y los escraches al insinuar que son los mismos. “Esta gente de la extrema izquierda, a éstos la ley les importa poco. Esta gente es de asaltar el Congreso, éste es el perfil”. Después, Floriano continuaba describiendo a Podemos en la entrevista que realizó, ayer lunes, en la COPE y mostraba su preocupación por una deriva bolivariana del país: “Estamos preocupados por que haya un millón de personas que votan a un partido que tiene como modelo a la Venezuela de Maduro o la Cuba de Castro”. Un análisis de la situación que compartía el número 2 de las listas del PP, Esteban González Pons, que afirmaba de Podemos que “hace poco estaba pidiendo tomar el Congreso de los Diputados y estuvo en los escraches”.
Difunden que Podemos participa en los escraches, que apoya a la PAH y los movilizaciones sociales, como si fuese algo nocivo, ignorando que quizás, sea parte del gran apoyo que han recibido. A la falta de respeto a los votantes y la formación de Pablo Iglesias, se ha unido el ideólogo de cabecera del Partido Popular, Pedro Arriola, que en un desayuno en el Foro Nueva Economía ha declarado sobre el éxito de la formación que “Todos los frikis acaban planeando sobre Madrid”. No sólo en el PP se ha optado por un ataque a la formación de Pablo Iglesias. Rosa Díez, la líder de UPyD, declaró que la irrupción de Podemos supone la llegada de los partidos populistas a España. Además, esta mañana, a la salida de la junta de portavoces del Congreso, Díez ha declarado que ve “coincidencias enormes” entre las ideas de Podemos y las de Marine Le Pen.
Venezuela, Cuba y Hitler
Hasta aquí la crítica “mesurada”. Las comparaciones de Podemos con un modelo próximo a Venezuela y Cuba han sido habituales en periodistas, tertulianos y políticos del PP. Además de equiparar la aparición de Podemos con la de Adolf Hitler, la alcaldesa de Fuengirola, Esperanza Oña, estableció una comparativa entre el éxito de Podemos y el ascenso al poder del partido nazi. Una falacia ad hitlerumque considera que ilusionar a gente descontenta es algo negativo porque Hitler, según su argumentación, lo hizo en los años 30. Una reducción histórica con la que no están nada de acuerdo historiadores como Ian Kershaw o Michael Burleigh, a los que la alcaldesa no ha leído, si atendemos a sus mensajes.
El mismo reduccionismo aberrante es el que usa la periodista Cristina López Schlichting, que establece un extraño paralelismo entre la formación de Pablo Iglesias y la actitud de los nazis y Hitler con los judíos.
El corresponsal de ABC en Ucrania, Herrman Tertsch, augura que Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero acabarán con la disidencia, si algún día llegan al poder. Tal y como, según su parecer, hace Fidel Castro en Cuba"
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